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14 de mayo de 2010

Mi concierto de Beach House

Relato, no reseña, del concierto de ayer, 13 de mayo.

Hace no más de tres semanas escuché a Beach House porque alguien a quien respeto los recomendó. Mi acercamiento a bandas desconocidas generalmente es ríspido y me cuesta mucho trabajo desprenderme de prejuicios, asociaciones y pretensiones.

Primero escuché Devotion y no me sorprendió en gran medida. Teen Dream fue lo que me hizo sentir que estaba frente a algo que tenía que tomar con cuidado, con profundidad y, sobre todo, dejar de lado todo lo que a veces puede llevarme a odiar algo: el hype, el insoportable hype que los mismos medios de siempre ponen a hervir cuando quieren meterte una banda hasta en la sopa. Pero independientemente de ese fenómeno insufrible de gente insufrible: qué grande es Beach House.

Para ser sincera, jamás pensé que los boletos para el concierto se agotarían. De ahí mi definitiva desidia para comprar los míos (quería ahorrarme unos pesos y comprarlos en el Lunario). Mala idea. Logré conseguir un boleto gracias al buen Iván, que me lo regaló. Pero llega un punto en la vida de todo ser humano en el que necesita compartir lo que presencia con la persona a la que ama y yo quería ver a Beach House con El Tata. Hacia las 10 de la noche ya me había resignado a entrar sin él (los boletos en reventa alcanzaban los 1500 pesos), pero por una serie de accidentes del destino (siempre tan preciso) conseguimos otro boleto cuando El Tata ya se dirigía al coche para irse.

No tengo fotografías. En mi campo de visión solo estaban las cabezas de Victoria Legrand y Alex Scally, y veía más cabello que cara. El baterista quedaba perdido entre la multitud y jamás pude ver lo que tocaba. Como había tanta gente y era casi imposible para mí ver algo, incluso de puntitas, me limité a cerrar los ojos y disfrutar. De vez en cuando hacía preguntas a El Tata, porque oía cosas que no me explicaba cómo estaban sucediendo. Alex Scally hacía maravillas con sus secuencias, su guitarra, una pequeña mezcladora y una cosa que estaba en el piso. Al final del concierto nos acercamos y vimos algo que parecía un pequeño Rhodes, pero nunca supimos qué era. V. Legrand tiene la voz más embriagadora que he escuchado en vivo. Con un mismo estribillo hipnotiza y sorprende, transmite tranquilidad y euforia. El mejor momento de mi noche fue definitivamente Silver Soul; la cadencia de su melodía me transportó a otro lugar, uno mejor. Recuerdo que durante los repetitivos It is happening again miré hacia el techo y sentía que mi cuerpo se expandía entre las luces rosas y azules. Increíble.

La mayoría de los que me rodeaban coreó felizmente Zebra y Norway; interpretaciones que me sorprendieron por su precisión, las respaldaba una ejecución impecable. Para cuando tocaron Take Care me descubrí mucho más adelante entre el público. No me fue difícil notar la belleza de los integrantes de Beach House. En el escenario se ven como los figurines que giran dentro de una cajita musical. Y escucharlos es igual de dulce e hipnotizador.

Hoy desperté y seguía teniendo varios fragmentos del Teen Dream en la cabeza. Creo que es una buena manera de medir la intensidad de un concierto y su resonancia en nuestra sensibilidad. Va a pasar mucho tiempo antes de que la noche de ayer deje de tener repercusiones en mi memoria.

15 de marzo de 2010

Kashmir: El fanatismo recíproco.


Fotografía de Óscar Villanueva.

- Alguna vez leí un texto de un profesor de la facultad de filosofía que decía algo como que el amor más sinceramente expresado es aquel que se transmite en una tercera lengua. Es decir, cuando las dos personas enamoradas no comparten el lenguaje materno y se comunican por medio de un tercero, uno que ambos aprendieron y es el único por el que pueden entenderse. Las palabras se escogen más cuidadosamente y el amor pasa de ser una simple sensación a algo premeditado y consciente.

Comunicarse por medio de un tercer lenguaje ofrece limitantes y ventajas. Posiblemente pasa con frecuencia que no se encuentran las palabras adecuadas para decir lo que se quiere decir, pero entonces se recurre a otros métodos de expresión, unos que permitan ir más allá del terreno de las palabras. Así que cuando se recurre a la música para acompañar ese segundo lenguaje, las dificultades se desvanecen y se refuerza la necesidad de dar a conocer lo que intenta salir. Kashmir es una banda que compone en un lenguaje del que se han apropiado y algunos de nosotros los recibimos del mismo modo: apropiándonos de un lenguaje que no es el que aprendimos desde el nacimiento, pero que sirvió para colocarnos en un estado emocional pocas veces habíamos experimentado.

Nunca había visto que una banda se mostrara tan agradecida, tan sorprendida, tan conmovida. Fue la recepción del público lo que provocó que sobre el escenario también se gestara cierto tipo de fascinación ante lo que tenían enfrente. Lo describen claramente en su myspace: estaban agradecidos porque después de estar casi 20 años con la banda, se sentían como rock stars.

Fui a dos de sus conciertos en la ciudad de México, al primero y al último. El del martes 9 de marzo estuvo bastante tranquilo comparado con el del viernes, que fue tan sorprendente como conmovedor. Para empezar, el concierto duró poco más de dos horas y las pausas entre canciones eran mínimas. No hubo un solo momento en el que flaqueara la entrega de los integrantes de Kashmir y en mi cabeza se quedó grabada la expresión de Henrik Lindstrand, el tecladista, cuando empezaba Ruby Over Diamond: "what a wonder is to see youuu", mientras señalaba a todo el público.

Hubo diferentes matices durante la presentación. Desde la agitación y el movimiento trepidatorio del piso mientras tocaban Sufring the Warm Industry hasta los gritos desgañitados y manos cruzadas a la altura del pecho durante Miss You. En muchos momentos los aplausos fuera de ritmo se tenían que usar como manifestación de lo que no podía salir de otro modo. Uno de los mejores momentos de la noche fue Lampshade, la primera canción del segundo encore, para la cual Kasper Eistrup regresó solo (con su guitarra) al escenario, luego los demás se le unieron en una interpretación impecable.

Lo que marcó la diferencia entre esta presentación y las anteriores fue tocaron canciones viejitas-viejitas que pocos se sabían y que todo el mundo escuchó con atención (yo me sorprendí por lo mucho que sonaban a los Stone Temple Pilots). No faltaron los fans que no dejaban de corearlas; como Leather Crane, que cerró el concierto después de que el solo de guitarra de Eistrup nos hizo sentir de regreso en los noventa.

Kashmir en la ciudad de México va a ser un evento difícil de olvidar. Fue el primer concierto que recuerdo que una banda haya anunciado por Twitter, cuando subieron una foto del escudo nacional con el pie "the prayer has been heard" el 17 de noviembre. Cuatro meses y tres presentaciones exitosas después, la ciudad está lista para el regreso de la banda, que aseguraron será en diciembre de este mismo año. Espero que vuelva a ser con Ache Producciones.

3 de noviembre de 2009

The Antlers.

Texto: Sofía T
Fotografías (en vivo): Darren Kim

Little bird I invite you, build your nest
-The Microphones, "Antlers"


Foto tomada de myspace.com/theantlers

Llevo un par de meses enfrascada de manera casi obsesiva en Hospice de The Antlers. Últimamente no me resulta tan sencillo escuchar discos nuevos completos, generalmente es una canción o dos lo que me atrapa y después sigo con cosas que me gustan desde hace años, las cosas que considero "seguras". Pero con Hospice sucedió lo que no me pasaba desde Dear Science: quedé fascinada con el disco de principio a fin desde la primera vez que lo escuché. Es una producción impecable que indudablemente se convertirá en un clásico. Como a estas alturas ya muchos saben, el disco es una apología de la separación. En primera instancia puede pensarse en la separación irreparable, pero los alcances anímicos del álbum son ilimitados. Las posibilidades de interpretación del 'discurso' de Hospice son tantas como los simulacros que a veces llegamos a sentir, las pequeñas alertas que nos llevan a afirmar que así debe sentirse la muerte.

Ese mismo tono trágico y devastador ha acompañado las composiciones de Peter Silberman (vocalista y creador principal detrás de The Antlers) desde antes de que se sumaran los otros miembros a la banda. Cold War (2008), In the Attic of the Universe (2007) y Uprooted (2006) anteceden a Hospice, con una producción mucho más básica y quizá una ingenuidad que en el futuro se desvanecería para convertirse en una capacidad asombrosa para conmover y fascinar. Aquellos álbumes contienen temas que actualmente no son interpretados en vivo, a pesar de que sería interesante escucharlos:



Hospice es tan complejo y tan exigente que su interpretación en vivo puede antojarse difícil, sobre todo si se considera que son solo tres músicos los que conforman la banda. Pero es precisamente esa alineación la que permite proyectar la intimidad en la que se desenvuelve todo el disco... El jueves 29 de octubre, The Antlers se presentaron en el Bootleg Theatre, en Los Ángeles, California. El lugar era pequeño y las entradas se agotaron con facilidad. Los tres miembros de la banda vendían su mercancía en una mesita y afinaron y colocaron sus instrumentos cuando llegó el momento. Es realmente muy difícil describir un concierto como el que ofrecieron esa noche. Peter Silberman realmente padece lo que está cantando -o susurrando, o gritando-, basta observarlo mientras se destroza la garganta con "Sylvia" o cuando durante "Epilogue" cierra los ojos y un hilo de voz se desliza suavemente por los oídos de todos los presentes: you're screaming, and cursing, and angry, and hurting me, and then smiling, and crying, apologizing... Casi es posible divisar la imagen: dos personas que sufren ante la irremediabilidad de la muerte -o de la desaparición, o del alejamiento- y que se entregan a la angustia y el dolor que esto les provoca. Y The Antlers logran comunicarlo. Logran contagiar al público de la nostalgia trágica que todos hemos sentido, pero que probablemente nunca nos había parecido tan dulce, tan auténticamente deliciosa en su inevitabilidad.

La presentación fue breve, pero sus efectos perduran hasta este momento. Y tengo la certeza de que seguirán reverberando mientras cierre los ojos y recuerde lo que estas imágenes apenas logran comenzar a describir.















29 de septiembre de 2008

2 años

Por SofTéllez

Fue en el 2006 que inauguramos este blog, que el primer día contó con la fabulosa cantidad de 20 visitantes. Hoy, dos años después, tenemos la fortuna de seguir en esto con 900 000 visitas más y algunos colaboradores menos. El jueves pasado nos animamos a hacer una fiestecita que salió perfecta con todo y los múltiples contratiempos. Muchas gracias a Dirty Karma y Sour Soul por rifarse aunque el soundcheck brilló por su ausencia. También a Emmanuel porque voló de Polanco al Centro para poner su setlist complaciente que nos hizo bailar.





En las dos fotos anteriores (que se tomaron con la cámara de Luis Clériga y la pericia de Gerardo "marilú" Gasca) apreciamos a los bien parecidos integrantes de Dirty Karma. En la oración anterior apreciamos la expresión de abuelita "bien parecido", que jamás pierde su encanto. Nos tocaron varias canciones nuevas y me dejaron pensando en que ya les urge sacar disco nuevo, lo sigo esperando pacientemente. Como siempre que los veo en vivo, Forever Loving You fue lo que se llevó la noche en una versión de casi 10 minutos que deliciosamente se deslizó entre los asistentes.









Estas últimas cuatro fotos (tomadas y enviadas amablemente por Carlos Maya), corresponden a la banda mexicana que más he visto en vivo en el último año, jaja: Sour Soul. El jam con el que comenzaron dejó expectante a la multitud (como pueden ver en la última foto donde nadie mueve ni un pelo) se convirtió en una fiesta llena de contoneos... Para cuando Feeling Fine comenzó, ya todo mundo estaba bailando. Incluso las groupies-modelos que estaban hasta adelante...

Muchas-muchas-muchas gracias a los que fueron a la Terraza el jueves pasado, fue un placer celebrar con ustedes. Nos volveremos a ver dentro de un año.


24 de septiembre de 2008

Un poco más sobre Manifest

Por Sof Téllez

Hace unos meses llevé a cabo -junto con una amiga muy querida- una serie de entrevistas a distintos representantes de promotoras del país. Desde los pequeñitos (Noiselab, Kontrabando, Ache) hasta el monstruo patón Ocesa. El punto era tratar de esbozar cuánto cuesta traer a una banda a México y por qué generalmente el costo de un boleto en este país es más caro que en muchos otros lados del mundo. El reportaje salió publicado en la revista WARP, hace ya un par de meses creo. Las entrevistas que hicimos fueron muy extensas, pero lamentablemente no pudimos incluir todo lo que los diferentes representantes de las promotoras explicaban. Hoy, con motivo de la revelación del esperado -y un tanto decepcionante para muchos- cartel del Manifest, publico en 10:1 la entrevista que quedó un poco archivada por su longitud.



Leyendo algunos comentarios que la gente ha hecho sobre el manifest, me di cuenta de que realmente la gente ignora lo que está detrás de un festival y al parecer lo más sencillo es abrir la boca para decir mentadas a diestra y siniestra, sin tener la menor idea de lo que implica la organización de este tipo de eventos, los juegos que hay entre algunas de las propias promotoras y otros aspectos relevantes a tomar en cuenta. Yo, desocupado lector, era una de esas personas, hasta que mi amiga me invitó a colaborar en su reportaje.

De ninguna manera se entienda la publicación de este texto como alguna estrategia para promocionar al Manifest, yo misma no estoy segura de querer pagar ese boleto porque serían 500 pesos más cargos por ver a Broken Social Scene... y pues no. Léanlo y que su propio juicio tenga la última palabra; es solo que a mí me resulta relevante conocer el punto de vista de los organizadores, que pocas veces tienen el chance de explicarse ante el público.

Como ya dije, la entrevista tiene varios meses de haberse realizado, por lo menos tres o cuatro... Disculpen la mala memoria y la hueva de revisar mis archivos. La plática se realizó en un lugar súper fífiris en Polanco, donde el menú no tenía precios y la gente era bonita. Los entrevistados: Mauricio Díaz y Michelle Campuzano de Banana, la agencia que organiza el Manifest.

¿Qué es Manifest?

MD: Manifest es un proyecto original de Jorge Alor. Surge al mismo tiempo que la revista Sonika; al mismo tiempo pero no a la par, son cosas que no necesariamente tienen que ver la una con la otra. Como pequeño proyecto autónomo, el primer Manifest fue en el Claustro de Sor Juana y buscaba cumplir una utopía, hacer una propuesta musical que nunca se había tenido. En ese concierto tocaron Gus Gus y los Nena, hace ya casi ocho años. La primera vez que tocó Kinky en el DF fue ahí, antes de todo su boom.

Comenzó como algo pequeño, como el Indie-O, en el salón 21; luego creció. A la par, la empresa que yo dirijo, Banana, también empezó a desarrollarse. Es una agencia, nos dedicamos a hacer promociones, lanzamientos, fiestas, presentaciones de marcas. En ese momento Manifest se convierte en un cliente de Banana, porque empezamos a producirles el festival. Banana es como la inc que hace el Manifest. Después nos convertimos en un equipo más grande que nos permitió crecer y nos animamos a hacer un intento de festival grande en el Roots. Estuvieron Radio 4, The Kills y The Faint. Empezamos a traer bandas internacionales y supimos que el proyecto realmente comenzaba a crecer.

Luego nos fuimos al Toreo, a un evento mucho más grande, con los Delays y Pretty Girls Make Graves. Además contábamos también con la escena nacional, Six Million Dollar Weirdo, Chetes, Pastilla; todo esto repartido en tres escenarios. Se vuelve un festival más grande, con más asistencia, lo cual nos deja hacer lo que siempre habíamos querido hacer, un festival que cumpliera con las características de un evento que hasta ese momento en México no existía.

Se hizo más grande, llegamos a la Alameda con escenarios "de a de veras", construidos desde cero.

MC: Manifest es una plataforma para nuevos talentos, buscamos bandas que tengan un talento que después se pueda desarrollar; de ahí surge otro proyecto llamado SubteManifest, que cumple esa misión.



¿Qué sucedió con Ocesa cuando ustedes intentaron traer a los Dandy Warhols? ¿Hubo algún movimiento sucio, como se rumora?

MD: No hay que hacerlo tan escabroso, ni tan tenebroso. A las bandas las consigues a través de booking, ¿quién tiene la mayor cantidad de contactos con estas empresas, con los bookers? Pues Ocesa, obvio; ellos son quienes inician este mercado. Y obviamente a lo que te dedicas es a manejar el mercado y no dejas que nadie más lo tenga. Buscas a la banda que te interesa, ves si puede venir, hablas con el booker, si puede venir en la fecha que a ti te interesa, bookeas; luego haces una oferta. Obviamente esta oferta nunca es secreta ni nada así. Muchas veces a esta oferta le sigue una contra oferta y empieza una suerte de puja. Y muchas veces por eso es que traer a una banda es tan caro. Si tú ofreces tal cantidad y luego alguien ofrece n 10% más, y luego nosotros 10% y de repente ya llegaste a un 50% más. Lo que sucede es que te vuelves completamente débil frente a una empresa que tiene dinero. Lo que tienes que hacer es saber negociarlo, y si no se puede, pues no se puede.

Cuando teníamos la oportunidad de tener a los Dandy Warhols como headliners, ya teníamos todo cerrado y todo estaba ahí; pero tan fácil como que alguien te lo quite y además lo ponga el mismo día que tu evento.

¿Y con Interpol? ¿Es cierto que contaron con el apoyo de otra agencia, Iguapop, que es otra promotora con un gran peso internacional?

MD: Es lo mismo, todas las ofertas se contra ofertan, finalmente es la banda la que decide con quién irse. Iguapop existe como Iguapop España e Iguapop México, obviamente tienen mucha más fuerza en Europa que acá. Es un grupo de chavos interesados en que la experiencia valga hasta más de lo que pagas. Al final del día te das cuenta de que contra ofertar y contra ofertar es muy costoso, entonces te apoyas de gente que tenga mayor empuje y mayor peso para hacer algo, y afortunadamente ellos decidieron ayudarnos.

El Manifest, como festival que lleva tantos años teniendo lugar, puede brindar una perspectiva específica de cómo han variado las negociaciones para traer bandas internacionales a México, ¿no es así?

MD: Yo creo que depende de cómo lo veas. Si hablamos a un nivel de mercado hay millones de mexicanos, una gran cantidad de estos millones son jóvenes, y de esos millones a muchos les gusta la música. Esto da para hacer el festival del rock, el festival del reggae y de lo que sea. El Manifest intenta ser un festival de propuestas, puedes venir a ver a Interpol y de paso ver a los Teddybears.

Ahorita ya estamos llenos de MARCAFESTS. Es cierto que no puedes sobrevivir solo, si lo haces solo el boleto se dispararía al doble o al triple. Necesitas del patrocinador para bajar el costo. Aún así todo está en riesgo porque todo depende de la taquilla, igual que en cualquier otra empresa que se dedica a esto. Porque al final del día, donde tienes el punto de equilibrio y por lo que logras hacerlo, es la taquilla. El chiste es que cuando hay una marca atrás ya tienes el CIGARROFEST, el AGUAFEST, CERVEZAFEST, TELÉFONOFEST.

Llegas a un momento en el que dices: claro, si él paga todo el riesgo, pues a mí qué me importa si entra o no entra la gente. La marca hace su experiencia y lo único que hacen es llenarte de marca. No digo que no usemos las marcas, claro, pero el punto aquí es que cada marca va en pro del que compra su boleto. La marca tiene que dar un valor agregado. No como consumidor, sino como asistente. Tú llegabas y NOKIA no te decía "compra NOKIA", sino que te decía "prende tu bluetooth y bajas el liveact" . O te decía Myspace: "súmate a la red y gana pases para los Secret Shows". Prende tu bluetooth, manda "interpol" y te mando la ficha de la banda. Obvio, hay una herramienta en que tengas un "hands on music", pero para nosotros es como una regla: en el Manifest no había una lona colgada, porque no se trata de exposure, se trata de decir qué le puedes aportar a los invitados, se trata de decir "ven y pásatela bien".

Nosotros lo que hacemos es poner en circuito cerrado lo que pasa en los otros escenarios, para que no te lo pierdas. Al final del día creemos que la marca te tiene que dar algo a ti y no tú a la marca. Nosotros contábamos con los camiones que daban transporte. El beneficio que te dan los festivales de marca es la marca. Siempre se trata de buscar qué es lo que podemos hacer, poco o mucho, pero qué podemos hacer. Cuando fue el Manifest en el Toreo dijimos bueno, no se puede presumir de que sea una gran locación, entonces buscamos otra manera de ayudar a la gente que nos escucha y una parte de las entradas la donamos.

MC: Nosotros tenemos un certificado de pro natura, de emisiones cero. Todo lo que contaminamos en el festival, esto es: plantas de luces, el transporte con camiones y aviones; ese cálculo de la contaminación teníamos el compromiso de contrarrestarlo, plantando árboles en un terreno en Oaxaca. El Manifest es el primer festival a nivel mundial que resultó con emisiones cero, no emite ningún tipo de contaminación.

MD: El LiveEarth contaminó, es obvio: plantas de luz, aviones, los coches de la gente que va, la basura. Esta gente [pro natura] va y revisa cuánto vas a contaminar, tú tienes que contraponer o equilibrar, en nuestro caso lo vas a neutralizar. Ellos te dicen: tú contaminas tanto, cómo le vas a hacer para neutralizarlo. Un árbol neutraliza tanto: entonces tienes que hacerlo, si lo haces te dan un certificado. Nosotros lo tenemos. Obviamente te cuesta una lana. Pero es el costo de hacer algo diferente y ser independiente.

Entonces, por los 700 pesos (Manifest 2007) que estamos pagando por el boleto, estamos pagando por más que la simple ejecución de las bandas en vivo.

MD: Estas pagando que tú no contamines. Aquí podemos hablar de la impresión de los boletos, cuánto te cuesta un boleto cuando lo vende TicketMaster; la calidad de la seguridad, la calidad del sonido, eso es otra cosa. Seguro te tocó hablar con Héctor del Corona: enfrentarte a un evento de padrísima convocatoria y un audio pésimo.

MC: También se trata de que digas: pagué 700 por el boleto, pero tuve una experiencia importante, vi a la banda que quería ver, estoy colaborando para que tenga emisiones cero, por lo que contamina MI coche al venir aquí.

¿Por qué el boleto de otros festivales es más barato aunque incluya más bandas?

MD: ¿Sabes cuánto te paga un patrocinador por el naming? La mitad del boleto o más.

¿Han considerado valerse de eso en el Manifest?

MD: Entonces no serías auténtico, no eres honesto, no eres una propuesta... Que está bien difícil, sí, pero se vale, ¿no?

La pregunta incómoda: ¿Cuál es el costo de traer a una banda?

MD: Es que es difícil. Te lo doy y lo primero que vas a hacer es dividir el costo del boleto y decir: "¿qué pasó?". Pero te tendría que explicar muchas cosas, como que tienes que pagar derechos de internación, tienen que comer. Si la banda está en promoción y el disco está a la venta, la disquera te dice "te pago el avión", y así los ayudas y te ayudan.

MC: No es lo mismo lo que pagas en Europa que en EEUU o México.

¿Por qué?

MC: Obviamente no vas a cobrar lo mismo un show en Colombia que en EEUU, porque simplemente el sueldo mínimo es una realidad. No es lo mismo un precio en Centroamérica o en Sudamérica, que Europa o Estados Unidos. Esto pasa en el rock, en el pop y en cualquier área. Con Paulina Rubio es lo mismo.

MD: Tú fuiste a Coachella, tú viste a las bandas, piensa en el costo de las bandas... 110 dólares... cuántas bandas... divides el costo por banda y hasta haces la broma del Corona de "10 pesos banda". Seamos realistas, ¿qué bandas son, cuántas? Y ahí viene ya la onda. Vas los tres días a Coachella, tomas cerveza; mínimo acabas consumiendo al día 70 dólares. 70 dólares por tres días son 210 dólares. Tu playera, tu limonada, tus discos en Virgin, te gastaste en promedio 300 dólares. ¿Cuánto te costó el boleto, 300? No, te costó 600. ¿Por qué Coachella es más barato? Porque la cerveza te cuesta 7 dólares. A veces nos bloqueamos y no nos gusta ver eso, la verdad. "Es que es carísimo". Nosotros vendemos el boleto a 60 dólares. Una cerveza aquí te cuesta 30 pesos, menos de la mitad de lo que cuesta allá. No te pongo de ejemplo el Manifest porque hacía frío, tomaste menos; había colas, tomaste menos.

Las bandas cobran más aquí porque aquí se pelean por traerlas. Allá la banda pide estar, y si no le pagan, con tal de estar en Coachella, vale. Esa es una razón. Otra: aquí tienes que volar a las bandas, tienes que pagar internación, les tienes que pagar hotel, comida, si es una banda como The Rapture, que son ocho, más el manager, más el equipo... ¿Cuánto vale una banda? Te podría decir que varía mucho, el doble. Poner a The Rapture a tocar en California comparado con México: El doble. Porque tienes que pagar todo eso.

Quiero que veas en qué lugar nos ponemos nosotros como consumidores. El consumidor ve el precio del boleto y lo castiga y lo califica. Lo peor de todo es que cuando pagas un boleto barato (no quiero sonar mal con Héctor, sé que están haciendo un esfuerzo enorme); pero un sonido deficiente, en una carpita de tela, ahí donde toda el agua se escurría... Te das cuenta de que suena mal, no están las condiciones necesarias; es cuando dices: pagué un boleto barato, tengo una producción barata. ¿Por qué el boleto es caro? En el Manifest el equipo es importado, lo puedes ver hasta en las vallas de seguridad. Nos encargamos de cuidar todos los detalles.

Son 15 millones de dólares lo que genera Coachella, solo de boletos, más 15 millones de alimentos. Son 30 millones de dólares, más o menos. Más que tienen muchos patrocinadores: AT&T, Heineken, y un banco. ¿Sabes cuánto paga cada uno? Pero te estoy hablando de la taquilla de la entrada, son 30 millones de dólares. 600 pesos de nosotros, entran buena onda 20 000 personas. Seis por dos, 12. 12 millones de pesos, ¿qué hace un festival de un millón de dólares contra un festival de 30 millones?



¿Es Ocesa una de las dificultades con las que se enfrentan al querer hacer el booking de una banda?

MD: Para cada festival necesitas un permiso de responsabilidad civil, que si no lo tienes... Eso te lo da el gobierno. Que todo va a salir bien: Permiso de seguridad, de logística, de entradas, de salidas de emergencia, seguros. A Ocesa el venue no le cuesta. Imagínate que quieres poner una cafetería junto a un Starbucks, aunque su café sea más caro: estrategia de marketing, capitalismo... En México son muy caros los eventos porque alguien pide 10, yo pongo 12 y alguien oferta 17. Si quiero ganar, tengo que ponerle 18, ¿y sabes en cuánto va a salir el boleto?

No somos la espinita en el zapato, somos una propuesta. ¿Que el boleto va a costar? Pues claro. Pero ya no nos vamos a comparar con Ocesa, porque ya nos comparamos con nosotros mismos. No vamos a tirarle a Ocesa porque no es lo que hace falta, hace falta superar a los otros Manifests.

No queremos evadir el tema, pero preferimos hablar de nuestros propios esfuerzos, de las bandas que traemos. Ellos son rudos, pero no sucios, y a fin de cuentas nosotros llevamos a cabo el festival exitosamente. Hemos crecido durante siete años, no hemos sobrevivido ante el gigante; hemos hecho nuestros propios méritos. Me parece un punto de vista válido.

MC: Se trata de la música. Hoy, México es una ciudad llena de música. El festival del Centro Histórico, sus escenarios, la calidad de las presentaciones, el festival de Jazz. El problema es que hay cosas más populares que siempre tienen más atención. Lo padre es ser parte de este cambio donde hay más oportunidades de que digas: "¿a cuántos conciertos fui en este 2007?"

Como conclusión: ¿Por qué pagas lo que pagas por un concierto?

MD: Porque hay seguridad, porque no es un parque abierto, porque tienes que cercarlo, porque necesitas un permiso de responsabilidad civil, porque tienes que tener a paramédicos, policías, seguros, levantamientos, internaciones legales, alimentos, bebidas, emergencias, ambulancias, escenarios, barricadas, gente de logística, de alimentos, de audio, gente de video, de iluminación, importar equipo, montar escenarios, montar bardas, volar a la gente, hospedarlos, cubrir sus gustos. En nuestro caso es métete cuatro meses antes, barre, limpia, corta el pasto, pinta las banquitas, pon señalamientos, te dicen que necesitas otra puerta; inventa la puerta, constrúyela, ábrela; un pasamanos. La gente no puede llegar: pongan camiones. Y además: págale a las bandas... Proporcionamos un extra cada año con las exposiciones. Y luego que te cuestionen por qué el boleto cuesta lo que cuesta...

MC: Lo que queremos es que digas: pagué 700 pesos pero de verdad me gustó. Que realmente digas "qué experiencia". Que la gente asista al Manifest porque ya sabe de qué se trata, aunque no sepa qué bandas vienen. Las bandas mismas se fueron satisfechos. Los Horrors se la pasaron en el festival, disfrutándolo, impresionados por la calidad del festival, del sonido y de todo lo que hicimos.

MD: El problema es que somos bien fuertes criticando y nos preguntamos ¿por qué allá es más barato que acá? Pero es porque no estamos tomando en cuenta lo que te había explicado. El costo de lo que se consume en el festival. Necesitamos que el festival sea sustentable, porque si no, se acaba. Si va mal, se acaba. No hay modo de decir: en el concierto que viene me recupero, porque es el único, es una "one shot opportunity". Pero no es un negocio frío.

10 de septiembre de 2008

Vote por los 60 Tigres

En la página de Dell Lounge se está llevando a cabo una votación para elegir a la banda favorita del público, la cual se presentará en el Austin City Limits 2009 (el de este año cuenta con los Foo Fighters, Beck, The Raconteurs, entre otros). Obviamente casi todas las bandas que están en el top ten son gringas, casi todas de Texas. Pero en el segundo lugar se acercan peligrosamente los 60 Tigres, los únicos mexicanotes que siguen en la lucha.

Si todavía no está familiarizado con su funk amable, puede checarlos en suspace, y si le latieron, no deje de votar. Quedan solo dos días de votación.

9 de septiembre de 2008

Dirty Karma

Your Devil will Take you for a Ride

Por Sofía Téllez (clic para ver sex tape exclusivo)



Diario alguien puede llegar y presentarme a la banda mexicana que cambiará la historia del rock nacional. Diario puedo sentirme decepcionada y un poco hasta la madre de seguir creyendo que el fenómeno se va a dar. Pero también diario vuelvo a caer bajo la promesa de que LA banda llegará, y aunque aún no ha sucedido, varios eventos apuntan a que no estamos totalmente perdidos.

Mi primer encuentro con algo relacionado con Dirty Karma fue más bien áspero. No sabía que el vocalista de esta banda también tocaba con LeBaron, ni lo conocía personalmente. Estaba haciendo una entrevista a los Sour Soul para la revista Marvin y un sujeto que no era de la banda también apareció. Habló más que todos y acaparaba la atención. Tenía la manía de opinar en todas y cada una de las preguntas y, sinceramente, me cayó mal.



Después descubrí lo que su banda hacía (no LeBaron, Dirty Karma) y quedé entre fascinada y escéptica; fue solo después de muchas oídas del primer EP (homónimo) que descubriría la diversidad y la propuesta de la banda. Sí, suena muchísimo a Kings of Leon, sobre todo la voz de Mauricio, el vocalista; pero lo cierto es que esto se acentúa solamente en Monkey Dance, la más bailadora del disco. Las otras canciones del EP resultan ricas en cambios y producción, con unas letras cuidadas y bien trabajadas. De repente escuchamos un punk sexosote en Headly Grange y en otro momento nos deslizan una canción de amor deliciosamente folk (Faith on my Trail), sorprendiendo en cada track.

El elemento sorpresa explota cuando Dirty Karma está en el escenario. Los he visto dos veces en vivo, la última vez en Pasagüero hace unas semanas. Cierta sensualidad se expande entre los integrantes de la banda y un sopor que casi se torna en sofocamiento se deja sentir durante Forever Loving You, la canción que más embruja y envuelve.

Actualmente ya están grabando su siguiente producción, que esperamos con una ansia loca. Por ahora no dejen de checar el EP editado por La Morena Records, ni dejen de asistir a sus shows. Imprescindible contar con alguien a quien manosear copiosamente durante las presentaciones de Dirty Karma. Imprescindible dar clic para escuchar el EP completito, aquí:


Descarga Monkey Dance

15 de agosto de 2008

The Shock of the Lightning

Por Sofía AKA Pepe el guapo

Hace unos días estaba en un cuarto ajeno, en una casa ajena, viendo el Director's Label de Spike Jonze. A manera de lado B se incluyen rarezas como un cortometraje fabuloso llamado How They Get There, una historia corta bien contada; también una cosa llamada The Oasis Video that Never Happened. La idea era que Spike Jonze hiciera el video de Stand by Me basado en lo que algunas personas entrevistadas al azar en Inglaterra dijeran. Al final (evidentemente) el video nunca se realizó, aunque la propuesta era bastante buena. Era 1997 y Oasis estaba en ese momento en el que gobernaban el mundo. La gente entrevistada habla con emoción sobre lo que la canción les provoca y ven en lontananza intentando explicar con palabras la reacción a lo que les entra por los oídos. Mucho tiempo ha pasado desde entonces y es difícil hablar del rol en la música que ahora juegan estos weyes. Ver el video de Oasis que nunca sucedió me provocó nostalgia y me hizo pensar en si alguna vez volverán a ser lo que fueron... Por ahora nos queda escuchar la nueva canción, The Shock of the Lightning, que pueden preordenar aquí. La pongo con una no muy buena calidad:

Boomp3.com
A partir del minuto 3:00 me conquistó.


También lanzaron una súper dúper edición de lujo con miles de mamadas. Nada más cuesta £50.00.

8 de agosto de 2008

Meltdown in A Major






Una vez más Transmission nos da buenas noticias, haciéndonos llegar algunos detalles del nuevo disco de The Dears. La fecha de salida de este material es el 21 de octubre, recibirá el nombre de Missiles y será editado internacionalmente por Dangerbird Records.

Acá la descripción de Murray Lightburn y Natalia Yanchak:

We want to bring you this record whole and still warm. It's beautiful; that is the only way to describe it. A blues album, essentially. It's also long and kind of paced for love making, because that really makes everything better. 58 minutes, 16 seconds, 10 songs. One song is over 11 minutes, just like the old days. Come October, we encourage you to seek it out; it is worth every penny and all the dough just goes back into making more records, not buying solid gold houses. Thanks, in advance. (Leer más)

Resulta extraña la determinación con la que afirman que la banda son solo ellos dos. Una nueva alineación los acompañará en este álbum, que tuvo una cantidad de problemas significativa para ver la luz.

En la página oficial de The Dears pueden escuchar Meltdown in A Major, que funciona muy bien como carta de presentación.

29 de junio de 2008

Disco del Domingo

Por Sofía

No Cities Left comienza tranquilo tranquilito. Lo que necesitamos es simplemente encontrar un lugar donde nunca seamos encontrados. Hay cierta esperanza de descubrir un corazón, una mano, un hogar. Lo que se desea es un lugar al que tengamos acceso, pero que nadie pueda penetrar después. Sin embargo, se alcanza la conclusión: nunca será como nosotros lo queremos.

Muy cerca de muchas cosas antes oídas, el segundo disco de The Dears es una mezcla de buenos recuerdos, bajo el velo de la novedad. Inevitablemente Murray Lightburn evoca la voz de Morrissey, de Damon Albarn y en ocasiones de Jarvis Cocker. Pero no se puede encerrar la esencia de No Cities Left en una comparación burda con grandes figuras que han dejado su marca en estos canadienses; es de hecho, únicamente la voz del vocalista la que nos transporta a sonidos pasados. No Cities Left tiene una identidad propia.

El disco entero es un recorrido por una angustia matizada. ¿Existe tal cosa como una tristeza feliz, agradable, plena? Con The Dears, sí. La tristeza es el común denominador de las canciones de este disco, pero en esa tristeza hay matices que la hacen ver radiante, brillante. La angustia parece disfrutarse, parece presentarse como lo más placentero. Sin embargo, al disfrutarla, vamos cayendo más en la cuenta de lo irremediable de la situación. Aunque en algunos momentos parece que podemos salvarnos, parece que hemos alcanzado ese lugar impenetrable, no es así. Al final tenemos de frente la verdad: todo lo que queremos está perdido, siempre debemos esperar lo peor. Todas las canciones alcanzan un punto de optimismo revelador pero se consumen en un final decadente. No hay otro modo. Las composiciones llegan a un clímax instrumental que logra transmitir el camino cuesta arriba que se intenta dominar, para luego sólo dejarnos caer. El disco solo se salva de este decadencia en un track: Don't Lose The Faith... El gramo de cordura que hay que conservar antes de hundirse en la sumisión ante lo irremediable.

En un experimento despreciable, enojoso y que para nada deben ustedes practicar en casa ya que es una cosa posmo y abucheable, tomé el primer párrafo de la primera canción y el último de la última.

Last night all the horrible
Things in life
Start through my dreams and
I just want to shine it up,
Shine it down or shine off

Let's just keep fighting
the end of the world
We will hold hands and
We will make plans
For Life

No encontraremos ese lugar privado del mundo, no queda ninguna ciudad… Contra todas las cosas horribles de la vida no podemos más que hacer planes. Al final qué nos queda si no una pelea contra el fin del mundo.

2 de junio de 2008

Sigur Rós

Por Sofía

Recuerdo la angustia que me provocaba no poder cantar canciones en inglés cuando era chica. A los siete años llenaba cuadernos con letras de canciones "como se pronunciaban", por lo necesario que resultaba para mí imitar lo que la banda estaba diciendo. Imitar, no entender. Sentir, no conocer. Así comencé a garabatear shilovsyus y lovmidús. Un deseo profundo por ser parte de la música que me gustaba, por conjugarme con ella, me orilló a buscar alternativas a la comprensión y el dominio de un lenguaje: más allá de eso, logré tener lo que en ese entonces no conocía como experiencia estética, sino como sensaciones incomprensibles en la piel y el alma.

La sensación volvió hace unos años cuando escuché por primera vez una canción de Sigur Rós. Recuerdo las circunstancias perfectamente, pero eso a nadie le importa. Baste decir que la infantil angustia regresó: no comprendía una palabra. Y sin embargo, ¿por qué su música se sentía tan cercana, tan familiar, tan propia?

Sucede intuitivamente: buscamos significados y sentidos. Rastreamos desesperadamente una razón por la que los hechos son como son y no de otra manera. Pasamos horas y días justificándonos frente al mundo, afirmando que lo que ha pasado necesariamente tiene sentido. Pero de vez en cuando, de forma deliciosamente esporádica, sucede algo que nos arranca del torrente de la razón y nos entrega a un placer genuino; uno en el que no nos preocupamos por el significado de lo que sucede alrededor, ni por su relevancia racional. De vez en cuando y de manera deliciosamente esporádica, conocemos a una banda como Sigur Rós.



En Reykjacik, Islandia, alrededor de diciembre de 1994, Jón Þór Birgisson y Ágúst Ævar Gunnarsson (que eventualmente abandonaría la banda) formaron Sigur Rós. Este nombre no es otra cosa que una sencilla adecuación: la hermana del vocalista Jón Þór Birgisson nació por la misma época en la que ellos nacieron como banda. Ella fue nombrada Sigurrós y ellos aprovecharon para bautizarse Sigur Rós, que puede traducirse como Rosa de la Victoria. Aunque comenzaron a componer rápidamente, su primer disco tardó tres años en realizarse, entre otras razones, por los problemas económicos que tenían; para pagar al estudio donde grabaron tuvieron que pintar sus instalaciones. Finalmente, Von vio la luz en septiembre de 1997, con un éxito moderado; al siguiente año aparecería Von Brigði, con remixes del disco anterior. Este disco tuvo éxito en Islandia, quizá en parte porque la ayuda de Gus Gus estaba de por medio.

En 1999 Sigur Rós llegaron a un punto de popularidad significativo: con su álbum Ágætis Byrjun alcanzaron su segundo disco de platino, en un país como Islandia quiere decir que una de cada quince personas lo tiene. También en este año comenzaron a llegar a oídos americanos y muchas disqueras pelearon por la publicación de Ágætis Byrjun. Pero fue hasta el 2001 que el disco se editó en Estados Unidos; después de recibir numerosos reconocimientos en muchas partes del mundo. Ágúst Ævar Gunnarsson renunció como baterista de la banda para seguir un objetivo artístico distinto y fue reemplazado por Orri Páll Dýrason. Sigur Rós continuaron con su exitosa carrera, por un lado invirtiendo el dinero obtenido en la construcción de su propio estudio (Alafoss) en Islandia, y por otro realizando una extensa gira por Estados Unidos.



La siguiente entrega de Sigur Rós sería un desafío a todo lo establecido. Carente el álbum de título, carentes de título las canciones, resultaba difícil referirse a él: '( )'. La propuesta no deja de ser impresionante: la gente debe completar la obra, el que escucha es parte del proceso creativo. El booklet incluido en el disco consta de hojas totalmente en blanco, que según los propios integrantes de Sigur Rós, pueden ser llenadas de dibujos, letras; ( ) no es una obra acabada. Así, la banda puso al alcance de los que reciben su arte la posibilidad de formar parte del proceso creativo. Pero el experimento no se queda ahí: no hay un lenguaje concreto utilizado en el disco. Algunos afirman que la banda creó el suyo propio, pero lo cierto es que el disco está plagado de balbuceos y sonidos vocales que funcionan como un instrumento más, dicho "lenguaje" recibió el nombre de volenska (o hopelandic) porque la primera canción en la que Jón Þór lo ocupó, años atrás, fue Von.

( ) no fue recibido con la misma aceptación y entusiasmo que Ágætis Byrjun, diversas críticas tacharon a los islandeses de pretenciosos; quizá esto se deba a una mala lectura de lo que el disco realmente representa. ( ) es la posibilidad del regreso a la inocencia primitiva del ser humano, leyéndose esta afirmación como la capacidad de comunicarse por medio de balbuceos y expresiones aparentemente sin sentido; poseer la sabiduría de un niño. La portada del disco es la representación de esta libertad: un par de paréntesis entre los cuales puede escribirse cualquier cosa. No hay nada definido, no hay nada establecido, pasen al mundo del juego de recreación continua.

En este momento Sigur Rós ya podía fácilmente definirse como una de las bandas más importantes a nivel internacional. Para cuando apareció Takk en el 2005, todo el mundo esperaba escuchar lo que tendría que ser forzosamente un clásico. Dudo que alguien hubiera quedado decepcionado. Si aquel regreso a los juegos infantiles había quedado sugerido como posibilidad en ( ), Takk llegó para marcar contundentemente que la libertad de un niño puede obtenerse en cualquier momento. Hoppípolla, una de las canciones del disco de mayor alcance (quizá debido a su toque profundamente popero, pero no por eso menos dramática), muestra en su conmovedor video a un grupo de ancianos jugando a ser niños y jugado como niños. Glósóli, por su parte, retrata la travesía de (otra vez) un grupo de niños que se dirigen a un espacio abierto y liberador. Estos dos vídeos son ejemplos claros de la importancia que los miembros de Sigur Rós conceden a la representación visual de su música; no es de sorprenderse que el arte de cada uno de sus discos sea tan cuidadoso como bello. Takk trajo consigo una extensa gira; hacia el 2006 Sigur Rós regresaron a su lugar de origen, Islandia, para hacer una serie de presentaciones gratuitas. El resultado: el primer DVD en vivo de la banda (que incluye además entrevistas y material visual impresionante), el nombre que recibió fue Heima.

Así, con un regreso al hogar, nos hacen partícipes de aquello que consideran como propio, su patria, su lugar de origen. Y es que muy probablemente seamos incapaces de hablar o entender islandés o hopelandic; pero cuando se está frente a lo que va más allá de las palabras, los significados y lo sentidos, el lenguaje verbal es lo que menos importa. La música que te vuelve uno solo con el mundo flota al alcance de todos los que estén dispuestos a adoptarla como propia y convertirla en su patria y su lugar de origen.




Sigur Rós - Takk...

31 de marzo de 2008

Indie-O fest 2008

Por Sofía
Fotografías de Rodrigo Jardón

Ya desde el Indie-o del año pasado quedó claro que los Kontrabando se la estaban mamando. La presentación de los Dears fue emotiva, perfecta; se antojaba difícil superar ese festival. ¿Cómo olvidar la explosión que ese concierto provocó en el Polyforum Siqueiros? ¿Cómo mantener la calidad de ese evento? Más o menos así:

El sábado 29 quedó claro que los chikitos violentos no sólo saben hacer canciones que parecen covers de BSS, sino que también son capaces de organizar, con armonía y precisión, uno de los mejores festivales de la ciudad de México. El indie-o fue (muy a pesar de lo desafortunado de su nombre) impecable. Empezó puntualmente, las bandas tocaron como estaba programado, la organización (como en el caso del alcohol con pulserita roja o el stand con souvenirs de calidad) no tuvo ni un problema; en fin, todo estaba perfectamente bien calculado. La única queja que puedo tener es para el público: ¿qué pasa? ¿Dónde estaban? ¿Por qué no se abarrotó el Salón 21? ¿Por qué no se acabaron los boletos? ¿EN DÓNDE ESTABAN? ¿Empedando en Justice? No mamen. El Salón 21 no se llenó y eso me resultó particularmente extraño. Probablemente se perdieron del mejor festival del año.


Chikita Violenta

Cuando llegué estaba terminando Chikita Violenta, realmente no me interesaba verlos. San Pascualito Rey es siempre una experiencia agradable, es la tercera vez que los veo en vivo y siguen imprimiendo la misma energía y clavadez en sus shows. Se resintió la ausencia de los hits, pero se agradece su entrega total. La apariencia sombría de los integrantes preparó el ambiente para lo que más esperaba de la noche: The National.


San Pascualito Rey

La primera vez que vi a The National en vivo fue hace medio año, una experiencia dolorosa. Llegué tarde al lugar en el que tocaban (realmente tarde) y sólo escuché Mr. November. Lloré copiosamente. Al otro día volvieron a tocar, pero esta vez en un festival con el sol dándoles en la cara. La presentación fue buena, pero no se compara con la que dieron el sábado pasado. Aparecieron en el escenario con lentitud. Un Matt Berninger tímido y encantador explicó que el baterista había tenido que ir al baño y pedía que esperáramos un poco. La gente entre el público gritaba canciones; alguien pidió Lucky You... no la tocaron. El concierto se redujo a canciones del Boxer y el Alligator, parece ser que el Sad Songs For Dirty Lovers sólo es mi favorito. Sin embargo, el set fue perfecto, las interpretaciones impecables y la elegancia de los National, innegable. Los mejores momentos estuvieron marcados por la interpretación del violinista; mi gran favorita fue Fake Empire, qué mamona se escuchó. Acá el setlist:

Start a War
Mistaken For Strangers
Brainy
Secret Meeting
Baby, We’ll be Fine
Slow Show
Squalor Victoria
Abel
All the Wine
Racing Like a Pro
Apartment Story
Fake Empire
Mr. November


The National

Apostle of Hustle (con solo dos canciones, interactuando en perfecto español) y Broken Social Scene pusieron fin a una complaciente noche. Kevin Drew apareció en el escenario con una playera que decía EMO vs PUNK, en la conferencia de prensa del jueves pasado le contaron sobre los recientes eventos y ésta fue su manera de manifestarse a favor de la paz. El set de BSS comenzó con Superconnected, todos tuvimos que ponernos a bailar. La pregunta era cómo tocarían las canciones en las que originalmente cantan morras como Emily Haines y Feist (casi nada). La respuesta no fue tan dada a la chingada; invitaron a Ximena Sariñana a cantar Almost Crimes y a Vanil’ LA Face de Hello Seahorse para otra participación que ahora se me escapa. UPDATE: fue 7/4 Shoreline, ¡gracias!

No sé qué encanto generan los mariachis en las bandas que visitan nuestro país, pero ahora los BSS se agarraron a tres trompetistas de Garibaldi trajeron a miembros del Mariachi Vargas de Tecalitlán para que tocaran en por lo menos tres canciones (gracias, R). Logré grabar en mp3 unos cuantos minutos, espero subirlos pronto para regocijo de todos. Mi momento favorito: Fire Eye'd Boy y Ibi Dreams of Pavement (A Better Day).


Kevin Drew de Broken Social Scene
y Ximena Sariñana


La noche terminó con todos en el escenario cantando México Lindo y Querido (gulp). Qué buen festival y qué chingona organización. No puedo esperar para ver lo que traerá el 2009. ¿A usted qué le pareció?

5 de marzo de 2008

Los Fancy Free LIVE

Por Sofía
Fotos de Oscar Villanueva

Pocas veces me puedo sentir orgullosa de cosas que pasan en México. Vaya, soy una naca, pero una naca sincera: me emocioné cuando 'ganamos' la Confederaciones a 'Brasil', pero en realidad el asunto de lo hecho en México me tiene sin cuidado. Lo que sí siento muchas veces es pena ajena, como cuando el ciclista ese que estaba dando la vuelta al mundo visitó México y alguien en Querétaro o algo así, le aventó una piedra y le robó la bici. Finísimo. Sin embargo, hoy tengo dos motivos de orgullo; uno fotográfico y otro performativo.

Hace unas semanas varios amigos y yo fuimos a la estación Indianilla, a ver el tributo a Joy Division que los organizadores del FICCO pues... organizaron. Las bandas que estuvieron ahí haciéndole al wei en el escenario eran un verdadero desastre. Hicieron pedazos cada una de las canciones interpretadas y bueno, cualquiera hubiera pensado que la noche entera sería un bodrio. Pero entonces Los Fancy Free pisaron el escenario.





Segunda aproximación a la naturaleza del orgullo: las fotos de Oscar Villanueva.

Cuánta energía, cuánto despilfarre de talento y entrega en el escenario, ¿por qué no le aprenden algo a esta banda todos esos pendejitos calientes que dicen estar pegando en México? ARGH. Menos dynamites y más fancy frees. Su presentación fue breve, pero el slam se abrió al centro de la pista y no era para menos, los frenéticos dance! dance! dance! del semi sueco Martín Tulin pusieron a sobrios y borrachines en el humor perfecto para BAILAR, BAILAR, BAILAR. Es menester ser fan de estos muchachos.

Recuerdo que veía a Carlos Icaza en algunas de mis clases de la facultad de filosofía y me decía a mí misma que ese wei era un verdadero weirdo. Cuando lo vi tocar el 22 de febrero me di cuenta de que no sólo es un weirdo, sino que además tiene un talento enorme para darle a la batería histriónicamente.

Sí, ¿ya lo notó? Este post no tiene orden, ni lo necesita. ¡Dentro de poco un Quiero ser tu groupie, edición especial de Los Fancy Free!

¡Por ahora, JA JA JA!



Los Fancy Free presentarán Nevergreens Vol 1, su nuevo material, en la Discoteca: Citlaltépetl 23-C Esquina Amsterdam, Col. Condesa, MAÑANA a las ocho de la noche, prohibido perdérselo.

5 de febrero de 2008

El cover de calidad

[Radio1Est1967.jpg]

Radio 1 cumplió 40 años en septiembre pasado e invitó a 40 artistas actuales a hacer 40 covers de canciones exitosas durante la existencia de esta estación de radio. Los discos traen covers chidos, el de Band On The Run de los Foo Fighters me gustó especialmente. Don't Look Back Into The Sun (de The Libertines) hecho por The View también merece mención. Otros grupos incluídos: Stereophonics, The Streets, The Enemy, en fin. Pueden dar click en la imagen para descargar el disco y ver el setlist completo. Pero en realidad una canción es la que me ha traído como estúpida, la escucho una y otra vez. Es el cover que Groove Armada hace a Madonna de Crazy for You, la sensualona voz que se escucha es de Alan Donohoe, vocalista de The Rakes. Escúchese aquí.

28 de enero de 2008

Peter, Bjorn and John en el Lunario, 26/01/08

Por Sofía

Por presentaciones como ésta vale la pena vivir. A pesar de que al principio sonaba un poco mal, el concierto se desarrolló con éxito durante hora y media. Sin embargo, debo quejarme amargamente de la existencia de un grupo como Six Million. Son patéticos, insoportables y dan pena. ¿A quién diablos se le ocurrió que podían abrirle a Peter, Bjorn and John? ¿Por qué son tan famosillos? ¿Por qué la gente les celebra sus pendejadas ridículas? Y ese wei vocalista de sesenta años ya debería de dejar de andar ahí haciendo música para pubertos. Horrenda manera de empezar la noche, pero que sería rectificada por la magnífica presentación de esos tres güeritos carismáticos.

Let's Call it Off fue la primera canción interpretada, una de mis favoritas del Writer's Block. Otros grandes momentos del mismo disco fueron Amsterdam, Paris 2004, Roll the Credits y la insoportable Young Folks, que hizo que el piso comenzara a vibrar y claro, todo mundo estaba cantando, la mitad de los que estábamos ahí fueron solo a escuchar esa canción. No logré mantenerme sobria durante mucho tiempo y eso tuvo repercusiones catastróficas: estrellé mi cámara y fui incapaz de medio organizar un setlist, pero recuerdo con claridad que la primera parte del concierto terminó con Objects of my Affection.

Los buenos conciertos se caracterizan por tener buenos detalles. En esta ocasión yo quedé dos veces sorprendida: primero por la partecita de Teenage Kicks que se aventaron (no fue un cover de los Undertones, sino un homenaje de unos segundos) y por otra parte, Transmission, original de Joy Division y que Peter acompañó con movimientos semi epilécticos: Dance, dance, dance.

Afirmaron que ésta sería su última presentación en un rato porque van a ponerse a componer el siguiente disco; cerraron su gira en la Ciudad de México y fue un honor estar ahí y destrozar la cámara que no me duró ni un mes. Fotos y videos, bienvenidos.

24 de enero de 2008

Once

Por Sof, sobreviviendo
Gracias a Julio por hacerme ver esta película



Hablé de una película espantosa y mal hechota, Across The Universe; con la que espero no se hayan topado y no les pase jamás. Ese es un musical mal logrado y deprimente; pero hoy es justo que hable de otro que en realidad está realizado bella y virtuosamente, que es todo lo que sí se debe hacer cuando más de dos terceras partes de la película están musicalizadas y que van a amar (si no es que ya lo aman).

Soy de los que ve un juego y siempre le va al que está perdiendo. Tengo cierta debilidad por los perdedores. De alguna manera un personaje patético me inspira simpatía casi de inmediato, porque yo misma soy una perdedora in my own personal way. Sin embargo, se debe ser muy cuidadoso al contar la historia de un perdedor, es fácil hacer que el público sienta un poco de tristeza, lástima y hasta repulsión. El personaje principal de Once, un músico fracasado y abandonado, y que tiene que vivir con su papá en una verdadera pocilga, conoce a una mujer que hará posible hacer de su música una realidad tangible y perfeccionada, sinceramente hermosa. La música, no la chica. Ella es. Pues ahí. Ni importa.

El amor improbable de estos dos weyes se desarrolla durante hora y media con canciones que están a punto de rayar en lo cursi, pero las interpretaciones (vocales e histriónicas) de Marketa Irglova y Glen Hansard (vocalista de The Frames) logran que Once sea una pieza melancólica y libre de tonterías románticas gratuitas.

Pueden descargar la película aquí. Mi momento favorito llega por ahí del minuto 36.
Y ya que la hayan visto, necesitarán el soundtrack:


16 de enero de 2008

El señor Diezauno siempre preocupado por usted

Por Sof

Ya muchos oportunos blogs les han anunciado las buenas y malas nuevas de los próximos eventos en vivo. ¿Qué haríamos sin los bloggeros responsables y chambeadores que sí actualizan sus sitios?

Analicemos las próximas presentaciones en vivo (las que me interesan, si quieren ver una lista más exhaustiva, vayan a L.C. Boxset), por qué valen la pena en ciertos casos y por qué creo que no en otros.

Peter, Bjorn and John



Usted debe asistir a este concierto. No puede haber excusa, ni pero que valga. Todos esos que creían que estos suecos eran unos pendejitos onehitwonderos pueden ir a tragarse todas sus palabras. Un espectáculo a dos voces que se acoplan en canciones tanto pegajosas como musicalmente complejas. Además estarán en un lugar adecuado, por un precio justo. Anímese.

Lugar: Lunario del Auditorio Nacional
Fecha: Sábado, 26 de enero.
Precio: unos muy decentes 300 pesos, más el pinche cargo.
Nivel de prioridad: 9/10

P,B&J | ShareMiner | HypeMachine | MySpace | FoxyTunes


The Hives



A ellos quiero verlos más por razones personales que nada. Me ardió muchísimo no haber podido ir cuando vinieron hace como dos años al Circo Volador y ahora no me los pienso perder. Aunque sí tengo una pequeña queja, ¿qué pedo con el precio de los boletos? Con todo, creo que valdrá la pena, MAS no es prioritario.

Lugar: Vive Cuervo Salón
Fecha: Domingo 17 de febrero
Precio: 400 pesos.
Nivel de prioridad 7/10

The Hives | ShareMiner | HypeMachine | MySpace | FoxyTunes



Bob Dylan



¡Aquí es donde mis detractores se darán abasto! Cuando vi a bob Dylan en el "festivalín" en Austin ME QUEDÉ BIEN JETONA. Me acosté en el pastito y esperé pacientemente a que terminara su presentación. Tengo mis razones. Sin embargo, como dices, los clásicos son los clásicos y todos por cultura general tenemos que ir a ver a este joven. Acribíllenme.

Lugar: Auditorio Nacional
Fecha: Martes 26 y 27 de febrero
Precio: Desde 275 hasta 1780, para todos los bolsillos.
Nivel de prioridad: 10/10

Bob Dylan | ShareMiner | HypeMachine | FoxyTunes



El MX Beat. Primero, una duda: ¿se pronuncia 'mecsbit' o 'emecsbit'? Segundo: no mamen. El cartel está bien pitero y ya lo pasaron a Toluca. Si aún piensan ir a esa basura (si a mí me sale gratis voy [Gerardo: guiño, guiiiiño]), pero de otra manera; FUCHI. Si sí están interesados, ps visiten Everything Live. Nivel de prioridad: 9/10. UPDATE: Estarán los Beastie Boys, yo voy.

Justice. No vayan. Nivel de prioridad -2/10.

29 de diciembre de 2007

Los mejores discos del 2007 (y más)

Según Sofía

Antier estaba viendo
High Fidelity en la tele y recordé lo fan que soy de hacer listas para todo. Así que, siguiendo el ejemplo del otrora Capitán, les tengo la lista más subjetiva, larga y de hueva de lo mejor en la música del 2007, según la + indie de Tlatelolco. Al grano.


Los mejores conciertos del 2007 en la Ciudad de México
Fotografía y video de R. Jardón; excepto F. Healy, de travisonline.com


5. Travis, Vive Cuervo Salón. 9 de noviembre.




4. Peter, Bjorn and John; MX Beat. 10 de marzo.




3. Dios, Salón de Baile Caribe, 24 de noviembre.




2. !!!, Corona Music Fest, 1 de diciembre.




1. The Dears. Indi-O Fest, 12 de mayo.





Las mejores canciones del 2007
(sin orden en particular, seguro se me van muchas)

Sour Soul - Feeling Fine

Jonquil - Sudden Sun

!!! - Must Be The Moon

(2006 pero casi 2007) Ben Kweller - Penny on the Train Track

Arcade Fire - No Cars Go

Jens Lekman - Your Arms Around Me

Akron/Family - Love, Love, Love (Everyone)

Sunset Rubdown - For the Pier (and Dead Shimmering)

Blonde Redhead - 23

The Postmarks
- Let Go

The Rakes - On a Mission

Menomena - Wet and Rusting

Lisa Hannigan - Needles

Kula Shaker - Super CB Operator

The Bees - Listening Man

Kings of Leon - On Call

Clap Your Hands Say Yeah - Mama, Won't You Keep Those Castles In The Air & Burning?

Matt Pond PA - If you Want Blood

Los Campesinos!
- You! Me! Dancing!

Spoon - My Little Japanese Cigarette Case

Travis - Selfish Jean

(2006 pero casi 2007) Amy Winehouse - Rehab

The National - Start a War

Sondre Lerche - Phantom Punch



Los mejores discos del 2007


Dejé fuera un par que ya habían sido reseñados (el Neon Bible del Arcade Fire y 23 de Blonde Redhead), pero tenía que mencionarlos porque ambas bandas se ganaron mi cariño tras verlas en vivo, sobre todo Blonde Redhead.


5. Akron/Family - Love is Simple

Love is Simple es un disco que remite a las más diversas atmósferas. En un momento se está haciendo un ritual pagano alrededor de una fogata y al siguiente se escuchan coros celestiales de la más ortodoxa iglesia cristiana. Y sin embargo, no hay religiones ni tendencias, solo el mensaje de la relevancia de valorar cosas tan simples y tan básicas como el amor y la muerte. Akron/Family vuelve con lo que los ha caracterizado: canciones ricas en texturas y juegos de voces. No tengan miedo, es solo amor, y el amor es simple.


4. The National - Boxer


Empiezo a creer que en mi personal escala de valoración de The National, jamás habrá mejor disco que Sad Songs for Dirty Lovers. Sin embargo, Boxer tiene grandes momentos: Fake Empire, Slow Show (basada en 29 years, una antigua canción del disco homónimo de la banda, del 2001) y Gospel transmiten la misma sobriedad y elegancia que Matt Berninger imprime en todo lo que interpreta. Siguen conservando la calidad de sus letras, mi línea favorita: "Walk away now and you're gonna start a war".


3. Sunset Rubdown - Random Spirit Lover

No es posible que alguien que haya oído con detenimiento este disco se cuestione su calidad. Su producción impecable y el cuidado con el que es interpretado cada instrumento en cada track (escúchese el caprichoso piano en The Mending of the Gown, los riffs "descuidados" en The Courtesan Has Sung, las precisas percusiones en todo momento) permiten emitir un juicio a todas luces pedante, pero no por eso menos cierto: Random Spirit Lover es un disco perfecto. Si no quiere perder su tiempo en cosas que no conoce, remítase a For the Pier (and Dead Shimmering), la mejor canción de este álbum.


2. Jonquil - Lions

Hay algo delicioso en escuchar a una banda semidesconocida. De alguna manera se goza de un privilegio virtual: se tiene la sensación de que se está escuchando algo antes de que inunde miles de oídos alrededor del planeta. Jonquil es una banda joven de Oxford, UK; que aunque está conformada por veinteañeros ya tiene dos discos: Sunny Casinos y Lions. Me parece insuficiente describir su sonido en este espacio, pero pueden escucharlos y verlos en La Blogothèque.


1. Jens Lekman - Night falls over Kortedala

El disco que más escuché durante este año fue éste, sin duda. Creo que en el fondo yacía una razón primitiva: quién no quisiera que alguien le dedicara alguna de estas canciones, aunque fuera para decir: "I am leaving you because I don't love you". Mi elección de Mejor Disco del Año está totalmente permeada por una admiración erótica a un sujeto que compone con el corazón en la mano, que se muestra indescriptiblemente encantador e inocente. Sin composiciones complicadísimas ni letras rebuscadas, pero sinceridad garantizada, Night Falls Over Kortedala se posicionó desde el primer encuentro como el mejor disco del 2007. Esperemos que la primavera nos traiga una presentación en la Ciudad de México.