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7 de diciembre de 2010

Blonde Redhead y St. Vincent

Teatro de la Ciudad
3 y 5 de diciembre de 2010

.txt // Julio Montenegro
.jpg // Rodrigo Jardón


Nunca dejaré de admirar al Teatro de la Ciudad, al menos en lo que va del año nos ha brindado dos de los mejores conciertos, a los que ahora se le suman Blonde Redhead y St. Vincent, quienes se presentaron el pasado 3 y 5 de diciembre.

El modo en que fluye el sonido dentro del teatro, llegando a todo y cada rincón del lugar, lo hace el lugar perfecto para la música de Kazu Makino y los gemelos, Amedeo y Simone Pace. Mismo lugar que los recibió hace poco más de dos años.

St. Vincent
3 de diciembre

Tras un ligero retraso y pese a que aún se encontraban lugares vacíos a la hora que Annie Clark y compañía tomaban sus lugares sobre el escenario, la expresión del rostro de Clark no indicaba otra cosa más que felicidad de estar aquí por primera vez.


La belleza de Annie Clark y la dulzura de su voz pueden engañar a cualquiera y hacerla parecer delicada y frágil. Sin embargo, poco más de sesenta minutos frente al micrófono, y con guitarra en mano, bastaron para una impecable demostración de talento y fuerza; set en el cual predominaron canciones de su último disco, Actor, y un par de Marry Me.


Destacan los momentos en el que interpretó su, ya muy conocida y propia, versión de Dig a Pony y pudimos apreciar la entrega y pasión de Clark al rasguear su guitarra. Se le notaba entusiasmada de estar aquí y agradeció a todos por el recibimiento. Para despedirse la banda interpretó una fantástica versión de Your Lips Are Red.

(Esperaba que tocara Paris is Burning, pero nunca sucedió. Ya tenemos una razón para que la señorita vuelva)

Blonde Redhead
3 y 5 de diciembre

El momento más esperado de la noche había llegado, el Teatro de la Ciudad anunciaba la tercera llamada y de pronto nos encontrábamos en total oscuridad, solo permitiendo ver las luces reflejadas en sombrillas que se encontraban en el fondo del escenario más otras pequeñas luces alrededor del mismo, a manera de pequeñas llamas.

Apenas se nos pasaba la conmoción de ver a Kazu y a los gemelos Pace en el escenario, cuando ya se escuchaban las primeras notas de Black Guitar. Era apenas la canción con la que abrían y ya estaban matándonos.


En una combinación perfecta de luces, ambiente, y la voz de Kazu, los asistentes estábamos cautivados y seducidos por los movimientos de ésta mientras interpretaba Here Sometimes.


El canto de Kazu dejó fascinados a muchos, una voz tan hermosa que no creería si no es porque estuve ahí, viéndola. Escuchándola.

¿El mejor momento de la noche? Sin temor a equivocarme: Todo el concierto, de principio a fin.


Hubo un ligero cambio en el setlist de ambos conciertos, siendo este último el más memorable, reconociendo el esfuerzo que hizo Kazu por terminar el set completo a pesar de que su voz quería apagarse a la mitad del concierto.

Nos vemos en otros dos años. Espero.

12 de septiembre de 2010

Stereo Total + Thieves Like Us @ Covadonga

por Daniel
fotografías de Joel Carcamo

Con un acceso lento y cuantificado, pocos minutos antes de las 10 de la noche, el Salón Covadonga poco a poco se fue llenando para lo que por mucho se esperaba fuera una verdadera fiesta. Además de la particularidad de Covadonga al compartir un salón de baile y una cantina; gracias a las imprudencias de un despistado asistente al romper una botella de vidrio, las bebidas de este lugar se servían en vasos pequeños cual vil fiesta infantil.

Thieves Like Us

Alrededor de la media noche, y después de un DJ un tanto improvisado, la banda sueco-americana, Thieves Like Us, subió al escenario para dar inicio a una noche de electro-pop.


Con un set bastante modesto y hasta cierto punto corto, Thieves Like Us logró conectar sólo con algunos de los asistentes, mientras otros aprovecharon para acercarse a la barra improvisada a pedir más bebidas. El setlist fue bastante variado y aunque estaban presentando su más reciente producción Again and Again, se limitaron a tocar su grandes hits y, sin duda alguna, "Drugs in My Body" fue de las más ovacionadas a pesar del deficiente y estridente audio del salón.



Stereo Total

No pasó mucho tiempo para que el momento más esperado por la mayoría de los asistentes llegara, la banda franco-alemana Stereo Total subió al escenario ante un sold-out ansioso por verlos tocar.


Vestimentas excéntricas, variedad de idiomas y ritmos eclécticos era lo que estaba en el escenario de Covadonga. Un público atónito y entregado a la banda hizo que Françoise Cactus y Brezel Göring desbordaran una gran energía al grado de nadar sobre el público que no paraba de corear sus canciones y ovacionarlos. Gran cantidad del público estaba ya sobre el escenario a petición de la banda, parecía una fiesta desenfrenada y divertidísima, cosa que se vio un tanto opacada por la seguridad del lugar que no permitió que más personas subieran al escenario, pero no fue razón suficiente para que la fiesta continuara. La felicidad se notaba en sus rostros. Finalmente, ya entrada la madrugada, Stereo Total se despidió ante una enorme ovación y la satisfacción del público asistente, a lo que sin lugar a dudas fue una noche épica y muy difícil de olvidar.

12 de agosto de 2010

UNKLE en México



UPDATE: El concierto de UNKLE ya no será en Woda, si no en el Circo volador.

El dúo británico compuesto por James Lavelle y Pablo Clements anunció una gira norteamericana que incluye su primera visita a nuestro país. UNKLE presentará sus dos materiales más recientes, The Answer EP y el álbum Where Did The Night Fall. El precio de los boletos según la página de UNKLE es de $29 usd, las fechas confirmadas son las siguientes:

- Sábado 30 de Octubre / Teatro Estudio Cavaret, Guadalajara.
- Domingo 31 de Octubre/ Circo Volador, Ciudad de México.


vía LifeBoxset

En Diez a Uno tenemos la reseña de Where Did the Night Fall, no se la pierdan.

6 de agosto de 2010

Arcade Fire [Unstaged]


Arcade Fire transmitió en vivo la segunda de sus presentaciones en el Madison Square Garden como parte de una nueva serie llamada Unstaged. El webcast en esta ocasión fue dirigido por Terry Gilliam. Minutos antes del concierto se emitió un pre-show dónde se vio a Will butler, Tim Kingsbury y Richard Parry junto con Gilliam respondiendo las preguntas que algunos fans enviarion desde twitter.

"I thought I came here to help a failing band, but it turns out you’re helping a failing director!" - Terry Gilliam


Arcade Fire se lució en el escenario, acompañándolos estuvieron Marika Shaw y Owen Pallett. La pasión de la banda fue tal que logró transmitirse por el webcast, causando escalofríos y piel chinita a más de uno.

En caso de habérselo perdido, ya hay algunos videos de la presentación en su canal de Youtube.

Ready to Start

28 de julio de 2010

Información: Stereo Total en México


Gracias a Chronic, la banda de electrorock alemana Stereo Total se estará presentando el próximo 10 de septiembre en la Ciudad de México promocionando su último disco Baby Ouh!. Para esta visita prometen dar un show lleno de, como ellos mismos lo definen, glamour histérico.

Thieves Like Us estará acompañando al dúo alemán como banda invitada.

Los boletos ya pueden conseguirlos por medio de eticket, los precios son de $300 en preventa y $350 en taquilla.

Atentos en @diezauno porque estaremos regalando entradas en las siguientes semanas para que no se los pierdan.

15 de julio de 2010

Neon Indian @ Bleú

Alan Palomo es un joven talentoso, lleno de ideas y muchas ganas de hacer música, eso lo demuestra en sus proyectos musicales como Vega y Neon Indian, siendo este el más reciente y el que más reconocimiento ha obtenido. También es con esta última que se presentó anoche en la Ciudad de México y que después de todas las críticas positivas que ha recibido su álbum debut, Psychic Chasms, parecía un evento que no nos podíamos perder.

El día llegó y me fui de antro, literal. El evento organizado por Sicario se realizó en un antro ubicado en Reforma, Bleú, un detalle que podría parecer sin importancia, pero que de alguna manera influyó en el ambiente del show y de quienes asistieron, haciendo que este pareciera por momentos una noche de fiesta cualquiera.

Ya pasadas las diez de la noche, La Royale se encargó de abrir y de poner el ambiente mientras más gente seguía llegando y los que ya se encontraban dentro aprovechaban la barra libre. Por su parte Vicente Gayo se encargó de prender a los asistentes, los cuales parecieron responder mucho mejor ante la energía con la que tocan estos jóvenes de Tlalnepantla. Energéticos y ruidosos, nada fuera de lo común. Mientras tanto, gran parte de la audiencia se mostraba indiferente, la atención de todos se dividía entre el escenario y la barra, donde las bebidas no dejaban de servirse.


fotografía de Toni François

Alan Palomo salió al escenario acompañado de sus banda, finalmente Neon Indian estaban listos para darnos su chillwave, que le llaman, y por poco más de una hora se disfrutó de los efectos, sintetizadores, sampleos, secuencias y guitarras que componen la música de Palomo y compañía, siendo el encore no solo el mejor momento del show, sino de toda la noche, vaya, a fin de cuentas no estuvo tan mal. Sin embargo algo faltó, la música de Neon Indian no parece traducirse de la misma manera en vivo y resulta un tanto monótona.

Hubo fiesta pero la música no fue la protagonista de la noche. ¿O sólo soy yo que no estoy en la chillwave?

por Julio

31 de mayo de 2010

10:1 recomienda: Girls

Girls, para muchos, puede ser una banda más en la escena musical, pero que logró colocar su primer Album en lo más alto de las listas de lo mejor de 2009 y eso, no cualquiera.

Este próximo jueves, 3 de junio, se presentan en el Lunario del Auditorio Nacional dispuestos a rockear y a hacer muestra de esa actitud única que los caracteriza, acompañados de Furland y Los Fancy Free. 10:1 les recomienda ir y rockear. Todavía hay boletos.

¡Niñas, chicas, muchachas, nenas, chiquillas, allá las vemos!



14 de mayo de 2010

Mi concierto de Beach House

Relato, no reseña, del concierto de ayer, 13 de mayo.

Hace no más de tres semanas escuché a Beach House porque alguien a quien respeto los recomendó. Mi acercamiento a bandas desconocidas generalmente es ríspido y me cuesta mucho trabajo desprenderme de prejuicios, asociaciones y pretensiones.

Primero escuché Devotion y no me sorprendió en gran medida. Teen Dream fue lo que me hizo sentir que estaba frente a algo que tenía que tomar con cuidado, con profundidad y, sobre todo, dejar de lado todo lo que a veces puede llevarme a odiar algo: el hype, el insoportable hype que los mismos medios de siempre ponen a hervir cuando quieren meterte una banda hasta en la sopa. Pero independientemente de ese fenómeno insufrible de gente insufrible: qué grande es Beach House.

Para ser sincera, jamás pensé que los boletos para el concierto se agotarían. De ahí mi definitiva desidia para comprar los míos (quería ahorrarme unos pesos y comprarlos en el Lunario). Mala idea. Logré conseguir un boleto gracias al buen Iván, que me lo regaló. Pero llega un punto en la vida de todo ser humano en el que necesita compartir lo que presencia con la persona a la que ama y yo quería ver a Beach House con El Tata. Hacia las 10 de la noche ya me había resignado a entrar sin él (los boletos en reventa alcanzaban los 1500 pesos), pero por una serie de accidentes del destino (siempre tan preciso) conseguimos otro boleto cuando El Tata ya se dirigía al coche para irse.

No tengo fotografías. En mi campo de visión solo estaban las cabezas de Victoria Legrand y Alex Scally, y veía más cabello que cara. El baterista quedaba perdido entre la multitud y jamás pude ver lo que tocaba. Como había tanta gente y era casi imposible para mí ver algo, incluso de puntitas, me limité a cerrar los ojos y disfrutar. De vez en cuando hacía preguntas a El Tata, porque oía cosas que no me explicaba cómo estaban sucediendo. Alex Scally hacía maravillas con sus secuencias, su guitarra, una pequeña mezcladora y una cosa que estaba en el piso. Al final del concierto nos acercamos y vimos algo que parecía un pequeño Rhodes, pero nunca supimos qué era. V. Legrand tiene la voz más embriagadora que he escuchado en vivo. Con un mismo estribillo hipnotiza y sorprende, transmite tranquilidad y euforia. El mejor momento de mi noche fue definitivamente Silver Soul; la cadencia de su melodía me transportó a otro lugar, uno mejor. Recuerdo que durante los repetitivos It is happening again miré hacia el techo y sentía que mi cuerpo se expandía entre las luces rosas y azules. Increíble.

La mayoría de los que me rodeaban coreó felizmente Zebra y Norway; interpretaciones que me sorprendieron por su precisión, las respaldaba una ejecución impecable. Para cuando tocaron Take Care me descubrí mucho más adelante entre el público. No me fue difícil notar la belleza de los integrantes de Beach House. En el escenario se ven como los figurines que giran dentro de una cajita musical. Y escucharlos es igual de dulce e hipnotizador.

Hoy desperté y seguía teniendo varios fragmentos del Teen Dream en la cabeza. Creo que es una buena manera de medir la intensidad de un concierto y su resonancia en nuestra sensibilidad. Va a pasar mucho tiempo antes de que la noche de ayer deje de tener repercusiones en mi memoria.

26 de abril de 2010

Yann Tiersen @ Teatro de la Ciudad

Reseña del concierto del domingo 25 de abril de 2010
Fotografías de
Rodrigo Jardón del día sábado.

Poco antes de las 8 de la noche ya estábamos en nuestros lugares, admirando la arquitectura interior del Teatro de la Ciudad e impacientes por ver al maestro, Yann Tiersen.

Alrededor de las 8:15 anunciaban ya la tercera llamada que en seguida daría inicio a uno de los mejores shows que haya visto en vivo. Empezando por el venue, el Teatro de la Ciudad tiene una acústica increíble, que permite que todo se escuche. El más leve toque a los platillos, el más sutil rasgueo a la guitarra y hasta el más ligero roce a las cuerdas del violín. Todo.




El concierto empezó tranquilo, la música se dejó fluir poco a poco mientras alcanzaba cada rincón del teatro. Todos guardábamos silencio mientras veíamos la sublime interpretación de Yann Tiersen en compañía de sus cuatro músicos, quienes también reciben méritos por sus interpretaciones.

Un gran momento fue cuando todos dentro del teatro estábamos en un silencio absoluto, sólo viendo. Escuchando. Yann Tiersen parecía no moverse tampoco, se le veía estático pero la música continuaba, como si la misma emanara de su ser y de su presencia.


Otro gran momento fue verlo a él solo en el escenario interpretando Sur Le Fil con tal fuerza y frenesí que era imposible no dejar salir una lágrima o de perdida estremecerse y sentir ese cosquilleo en el corazón.

Era un auténtico deleite dejar que la música llegará hasta nuestros asientos, pero no para todos, y muchos no resistieron la tentación y dejaron sus lugares para poder dejarse llevar por la música de Tiersen acercándose al borde del escenario, acto que fue imitado en su mayoría por todos los que se encontraban en la sección preferente. Un par de veces Tiersen agradeció al público -con un poco de timidez- por el recibimiento.

Pasada una hora, dejaron el escenario, dando paso al primer encore en el cual regresaron con mucha más energía. Y cuando creíamos haber visto todo, hubo un segundo encore, donde terminaron de forma violenta y estridente. Donde nos dejaron llegar todo lo que pudieron con sus instrumentos y no hicieron más que dejarnos con ganas de más. Mucho más.

Sin duda, un concierto increíble e inolvidable. Un verdadero concierto de rock de hora y media. Y repito, de los mejores shows que he visto en vivo. Gracias a la organización de Ache.

por Julio

22 de abril de 2010

Arctic Monkeys en México

El concierto de los Arctic Monkeys se me antojaba para pasar una noche divertida y para saber qué tan bien me veía en la pista de baile.


Pasaban ya de las 9 de la noche y se veía muchísima gente afuera del estadio; adentro, una fila enorme de quienes tenían acceso “Preferente” y más adelante, más gente ignorando las filas, ignorando cualquier división de los lugares. Actuando como monos.

Dieron las 10 de la noche y Sleepy Sun que estaba programado una hora antes, no salió. Ya nadie salió. La desesperación de la gente era lo único que se dejaba ver, por no saber qué pasaba, muchos aun ni siquiera lograban entrar a sus lugares y no se hicieron esperar las mentadas de madre y las llamadas de "fraude".

Tuvo que pasar poco más de hora y media y una improvisada reorganización para que los Arctic Monkeys salieran al escenario. Empezaron con Dance, Little Liar y en seguida dejaron sonar la energética Brianstorm, tal vez para quitar la presión en el público. Después Alex Turner tuvo a bien decir en español “gracias por su paciencia”.

La noche se dejó ir tranquila, los ánimos ya se habían calmado unos minutos antes; pero aun así, cansados y fastidiados, nadie pudo ocultar la emoción cuando se escuchó When the Sun Goes Down y I Bet You Look Good on the Dance Floor, especialmente en ésta última. Es increíble como una canción con no más de cinco años ya podría considerarse un clásico.

El show terminó en menos de una hora con un especial sabor de boca, malo para algunos, suficiente para otros. Todo se resume en los errores que todos cometimos:

- La organización falló por falta de experiencia en este tipo de eventos, pero recordemos que Ache ha organizado varios de los mejores conciertos en los últimos años. Hoy algo se ha aprendido, seguramente.

- La audiencia falló al no saber respetar lugares. Vamos, no necesitamos que alguien nos diga qué hacer y cómo para que haya orden.

- Los medios fallaron desinformando, unos decían que se cancelaba mientras otros que seguía en pie. Ya no se sabe a quién creerle.

Ache a través de su twitter mencionó que buscaría como compensar a todos por el mal rato. Mientras esperamos, los dejo con el comunicado oficial de Ache con su versión de lo ocurrido.
Boletín oficial Arctic Monkeys en México

15 de marzo de 2010

Kashmir: El fanatismo recíproco.


Fotografía de Óscar Villanueva.

- Alguna vez leí un texto de un profesor de la facultad de filosofía que decía algo como que el amor más sinceramente expresado es aquel que se transmite en una tercera lengua. Es decir, cuando las dos personas enamoradas no comparten el lenguaje materno y se comunican por medio de un tercero, uno que ambos aprendieron y es el único por el que pueden entenderse. Las palabras se escogen más cuidadosamente y el amor pasa de ser una simple sensación a algo premeditado y consciente.

Comunicarse por medio de un tercer lenguaje ofrece limitantes y ventajas. Posiblemente pasa con frecuencia que no se encuentran las palabras adecuadas para decir lo que se quiere decir, pero entonces se recurre a otros métodos de expresión, unos que permitan ir más allá del terreno de las palabras. Así que cuando se recurre a la música para acompañar ese segundo lenguaje, las dificultades se desvanecen y se refuerza la necesidad de dar a conocer lo que intenta salir. Kashmir es una banda que compone en un lenguaje del que se han apropiado y algunos de nosotros los recibimos del mismo modo: apropiándonos de un lenguaje que no es el que aprendimos desde el nacimiento, pero que sirvió para colocarnos en un estado emocional pocas veces habíamos experimentado.

Nunca había visto que una banda se mostrara tan agradecida, tan sorprendida, tan conmovida. Fue la recepción del público lo que provocó que sobre el escenario también se gestara cierto tipo de fascinación ante lo que tenían enfrente. Lo describen claramente en su myspace: estaban agradecidos porque después de estar casi 20 años con la banda, se sentían como rock stars.

Fui a dos de sus conciertos en la ciudad de México, al primero y al último. El del martes 9 de marzo estuvo bastante tranquilo comparado con el del viernes, que fue tan sorprendente como conmovedor. Para empezar, el concierto duró poco más de dos horas y las pausas entre canciones eran mínimas. No hubo un solo momento en el que flaqueara la entrega de los integrantes de Kashmir y en mi cabeza se quedó grabada la expresión de Henrik Lindstrand, el tecladista, cuando empezaba Ruby Over Diamond: "what a wonder is to see youuu", mientras señalaba a todo el público.

Hubo diferentes matices durante la presentación. Desde la agitación y el movimiento trepidatorio del piso mientras tocaban Sufring the Warm Industry hasta los gritos desgañitados y manos cruzadas a la altura del pecho durante Miss You. En muchos momentos los aplausos fuera de ritmo se tenían que usar como manifestación de lo que no podía salir de otro modo. Uno de los mejores momentos de la noche fue Lampshade, la primera canción del segundo encore, para la cual Kasper Eistrup regresó solo (con su guitarra) al escenario, luego los demás se le unieron en una interpretación impecable.

Lo que marcó la diferencia entre esta presentación y las anteriores fue tocaron canciones viejitas-viejitas que pocos se sabían y que todo el mundo escuchó con atención (yo me sorprendí por lo mucho que sonaban a los Stone Temple Pilots). No faltaron los fans que no dejaban de corearlas; como Leather Crane, que cerró el concierto después de que el solo de guitarra de Eistrup nos hizo sentir de regreso en los noventa.

Kashmir en la ciudad de México va a ser un evento difícil de olvidar. Fue el primer concierto que recuerdo que una banda haya anunciado por Twitter, cuando subieron una foto del escudo nacional con el pie "the prayer has been heard" el 17 de noviembre. Cuatro meses y tres presentaciones exitosas después, la ciudad está lista para el regreso de la banda, que aseguraron será en diciembre de este mismo año. Espero que vuelva a ser con Ache Producciones.

28 de febrero de 2010

Julian Plenti @ Polyfórum Siqueiros

Julian Plenti es... un rascacielos, o al menos eso es lo que se dice de Paul Banks con su nuevo proyecto con el cual vino a demostrarnos si de verdad estaba a la altura.

A temprana, a la sombra de uno de los rascacielos más representativos de nuestra ciudad y con el Polyfórum Siqueiros lleno, esperábamos a que Julian Plenti junto con su banda pisaran el escenario.


El show empezó con un cover instrumental del tema de The Running Man para luego dar paso a Fly As You Might y No Chance Survival. Los coreos de una parte del público no se hicieron esperar (seguramente las mismas personas que llegaron casi 12 horas antes de que empezara el evento (¡!)).

El setlist estuvo conformado por todo Is... Skyscraper más un pequeño cover instrumental de The Running Man, Into the White de Pixies y, una grata sorpresa para algunos, un singular cover de A Horse With No Name de America.

El show, de poco menos de una hora, se desarrolló en un ambiente bastante tranquilo y desanimado. Julian Plenti puede ser un rascacielos, pero a la distancia no se percibe.



Por Julio
Fotografías de Rodrigo Jardón

8 de febrero de 2010

10:1 recomienda

Que vayan agregando estos conciertos a sus agendas.

Timber Timbre el 15 de Marzo en el Polyfórum Siqueiros.



Y Beach House el 13 de Mayo. Lugar aún sin confirmar.

25 de enero de 2010

The Hot Rats @ Pasaje América / 23-01-10

Por Julio
Fotografías cortesía de Nicole Klinckwort.

Gaz Coombes y Danny Gofrey antes de ser The Hot Rats, Supergrass e incluso The Jennifers, fueron unos chamacos que crecieron escuchando a The Kinks, Buzzcocks, the Who y demás bandas que en ese entonces sonaban y no dudo que empezaran tocando en el garage de alguno haciendo covers. Ahora, después de casi 20 años de carrera con Supergrass, decidieron tomar un pequeño descanso y hacer algo aparte. Algo divertido.

La historia es simple: Nigel Godrich, tras estrenar su Studio 91, invitó a Gaz y a Danny a verlo y tal vez tocar algunas canciones. Lo que empezó como una manera de pasar el tiempo tocando algunas de sus canciones favoritas, al final se convertiría en una nueva banda con un álbum donde sólo tocaran covers. Esa es la historia, en resumen, de The Hot Rats.

La noticia de la visita de la banda cayó de sorpresa, poco se sabía del nuevo proyecto de Gaz y Danny y el álbum no sería lanzado sino hasta días antes de la fecha programada para el evento. Aún así, esto no impidió que el Pasaje América se llenara.

La ciudad en las últimas semanas se ha sentido fría; sin embargo, el ambiente esa noche era diferente, se percibía una calidez desde antes de llegar... ya dentro del Pasaje el bochorno no se hizo esperar. Para calentar nuestros oídos se dejaron escuchar en el set algunos clásicos británicos (Pulp, The Rollinhg Stones, Blur); pero ya estábamos más que listos, queríamos a The Hot Rats.




Gaz y Danny subieron al escenario con instrumentos en mano, calzando zapatos dorados y plateados respectivamente. Y así, en caliente, después de algunas fallas, se dejaron escuchar los primeros acordes de I Can't Stand It para luego pasar a una de nuestras -mis- favoritas, Damaged Goods, original de Gang of Four.





Las interpretaciones que este par le dan a las canciones no se alejan mucho de las versiones originales, pero han sabido imprimirle ese estilo que distingue tanto a los ingleses, lo que hace que canciones como Big Sky, Bike y E.M.I. suenen aún mejor.

El concierto siguió con buen ritmo, no permitió a nadie enfriarse, una tras otra nos dejaron escuchar sus interpretaciones de (You Better) Fight for Your right (To Party), Crystal Ship, Queen Bitch, the Lovecats y Pump it Up. Entre canciones, Gaz, al ver al público, se preguntó cómo es que no habían venido antes. Nosotros también.





Encore. Con haber hecho una pequeña búsqueda en google antes del evento podíamos saber que era muy probable escuchar alguna canción de Supergrass y, tal como se esperaba, regresaron para tocar Drive My Car y Caught by the Fuzz. Para cerrar tan buen y sofocante show, interpretaron Lenny.

Un buen show. Felicitaciones y agradecimientos a Los Amateurs, por traer a Gaz Coombes y a Danny Gofrey. The Hot Rats.

Ahora esperamos la visita de Supergrass, recordemos que su álbum Release the Drones sale en mayo de este año.

Las fotografías del concierto son cortesía de Nicole Klinckwort.
Para ver más visita su sitio web. www.nix-nix.com

3 de noviembre de 2009

The Antlers.

Texto: Sofía T
Fotografías (en vivo): Darren Kim

Little bird I invite you, build your nest
-The Microphones, "Antlers"


Foto tomada de myspace.com/theantlers

Llevo un par de meses enfrascada de manera casi obsesiva en Hospice de The Antlers. Últimamente no me resulta tan sencillo escuchar discos nuevos completos, generalmente es una canción o dos lo que me atrapa y después sigo con cosas que me gustan desde hace años, las cosas que considero "seguras". Pero con Hospice sucedió lo que no me pasaba desde Dear Science: quedé fascinada con el disco de principio a fin desde la primera vez que lo escuché. Es una producción impecable que indudablemente se convertirá en un clásico. Como a estas alturas ya muchos saben, el disco es una apología de la separación. En primera instancia puede pensarse en la separación irreparable, pero los alcances anímicos del álbum son ilimitados. Las posibilidades de interpretación del 'discurso' de Hospice son tantas como los simulacros que a veces llegamos a sentir, las pequeñas alertas que nos llevan a afirmar que así debe sentirse la muerte.

Ese mismo tono trágico y devastador ha acompañado las composiciones de Peter Silberman (vocalista y creador principal detrás de The Antlers) desde antes de que se sumaran los otros miembros a la banda. Cold War (2008), In the Attic of the Universe (2007) y Uprooted (2006) anteceden a Hospice, con una producción mucho más básica y quizá una ingenuidad que en el futuro se desvanecería para convertirse en una capacidad asombrosa para conmover y fascinar. Aquellos álbumes contienen temas que actualmente no son interpretados en vivo, a pesar de que sería interesante escucharlos:



Hospice es tan complejo y tan exigente que su interpretación en vivo puede antojarse difícil, sobre todo si se considera que son solo tres músicos los que conforman la banda. Pero es precisamente esa alineación la que permite proyectar la intimidad en la que se desenvuelve todo el disco... El jueves 29 de octubre, The Antlers se presentaron en el Bootleg Theatre, en Los Ángeles, California. El lugar era pequeño y las entradas se agotaron con facilidad. Los tres miembros de la banda vendían su mercancía en una mesita y afinaron y colocaron sus instrumentos cuando llegó el momento. Es realmente muy difícil describir un concierto como el que ofrecieron esa noche. Peter Silberman realmente padece lo que está cantando -o susurrando, o gritando-, basta observarlo mientras se destroza la garganta con "Sylvia" o cuando durante "Epilogue" cierra los ojos y un hilo de voz se desliza suavemente por los oídos de todos los presentes: you're screaming, and cursing, and angry, and hurting me, and then smiling, and crying, apologizing... Casi es posible divisar la imagen: dos personas que sufren ante la irremediabilidad de la muerte -o de la desaparición, o del alejamiento- y que se entregan a la angustia y el dolor que esto les provoca. Y The Antlers logran comunicarlo. Logran contagiar al público de la nostalgia trágica que todos hemos sentido, pero que probablemente nunca nos había parecido tan dulce, tan auténticamente deliciosa en su inevitabilidad.

La presentación fue breve, pero sus efectos perduran hasta este momento. Y tengo la certeza de que seguirán reverberando mientras cierre los ojos y recuerde lo que estas imágenes apenas logran comenzar a describir.















29 de marzo de 2009

Asian Dub Foundation

Teatro Metropólitan, jueves 26 de marzo.



De las calles grises y sucias de los ghettos londinenses hasta las calles grises y sucias del ghetto que es México entero, Asian Dub Foundation han andado un largo trecho con la frente en alto.

Desde su debut en 1995, producto de un taller comunitario de tecnologías musicales, han demostrado ser una de las bandas más relevantes del Reino Unido, por sus tremendos beats de drum n’ bass y por el fuerte contenido social de sus letras.

Este jueves pasado , Asian Dub Foundation corroboró las promesas de estudio, entregándose en un concierto audaz y poderoso que hizo bailar al público –que no logró llenar, desgraciadamente, el recinto.

Como en buen show de hip hop, los dos MC’s Aktarv8r y Al Rumjen llevaron la batuta, incitando a todos a bailar, corear y brincar, mientras el resto de la banda casi los engullía con sus guitarras flangeadas, el bajo pulsante y las percusiones al más puro estilo coyoacán-on-crack.

Aunque el Metropolitan podía parecer un escenario frío para este evento, la banda, muy ad-hoc, se apoderó de la primera fila para armar un buen mosh pit frente a la banda y abarrotó los pasillos, y bien hicieron los elementos de seguridad en permitirlo: no la armes de pedo con el ASD.

Nadie pudo resistirse a la potencia de estos mestizos ingleses/arabes/hindúes, disfrutando de canciones de todos sus álbumes, recordando momentos con otros integrantes de la banda como los clásicos Buzzing, New Way New Life, Take Back the Power, Oil, y SuperPower, extraída de su más reciente disco.

Aunque a mi gusto lo único que faltó fue la excelentísima Naxalites, el concierto fue redondo, en ningún momento se perdió la interacción con el público y la emoción fue in crescendo. Mi imagen más atesorada: un niño como de ocho años bailaba prendidísimo levantando las manos en el aire y detrás de él, una chava fresita contoneaba las caderas y agitaba su cabellera entradísima en la rola, de ojos cerrados y gran sonrisa.

Política vuelta fiesta, profundos beats y extrema diversión. Asian Dub Foundation rifaron como nadie y dijeron sólo un hasta luego, para presentarse este domingo en el Zócalo de la ciudad de México.

¡Qué comience la revolución!