Por Sofía
Por presentaciones como ésta vale la pena vivir. A pesar de que al principio sonaba un poco mal, el concierto se desarrolló con éxito durante hora y media. Sin embargo, debo quejarme amargamente de la existencia de un grupo como Six Million. Son patéticos, insoportables y dan pena. ¿A quién diablos se le ocurrió que podían abrirle a Peter, Bjorn and John? ¿Por qué son tan famosillos? ¿Por qué la gente les celebra sus pendejadas ridículas? Y ese wei vocalista de sesenta años ya debería de dejar de andar ahí haciendo música para pubertos. Horrenda manera de empezar la noche, pero que sería rectificada por la magnífica presentación de esos tres güeritos carismáticos.
Let's Call it Off fue la primera canción interpretada, una de mis favoritas del Writer's Block. Otros grandes momentos del mismo disco fueron Amsterdam, Paris 2004, Roll the Credits y la insoportable Young Folks, que hizo que el piso comenzara a vibrar y claro, todo mundo estaba cantando, la mitad de los que estábamos ahí fueron solo a escuchar esa canción. No logré mantenerme sobria durante mucho tiempo y eso tuvo repercusiones catastróficas: estrellé mi cámara y fui incapaz de medio organizar un setlist, pero recuerdo con claridad que la primera parte del concierto terminó con Objects of my Affection.
Los buenos conciertos se caracterizan por tener buenos detalles. En esta ocasión yo quedé dos veces sorprendida: primero por la partecita de Teenage Kicks que se aventaron (no fue un cover de los Undertones, sino un homenaje de unos segundos) y por otra parte, Transmission, original de Joy Division y que Peter acompañó con movimientos semi epilécticos: Dance, dance, dance.
Afirmaron que ésta sería su última presentación en un rato porque van a ponerse a componer el siguiente disco; cerraron su gira en la Ciudad de México y fue un honor estar ahí y destrozar la cámara que no me duró ni un mes. Fotos y videos, bienvenidos.
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Por presentaciones como ésta vale la pena vivir. A pesar de que al principio sonaba un poco mal, el concierto se desarrolló con éxito durante hora y media. Sin embargo, debo quejarme amargamente de la existencia de un grupo como Six Million. Son patéticos, insoportables y dan pena. ¿A quién diablos se le ocurrió que podían abrirle a Peter, Bjorn and John? ¿Por qué son tan famosillos? ¿Por qué la gente les celebra sus pendejadas ridículas? Y ese wei vocalista de sesenta años ya debería de dejar de andar ahí haciendo música para pubertos. Horrenda manera de empezar la noche, pero que sería rectificada por la magnífica presentación de esos tres güeritos carismáticos.
Let's Call it Off fue la primera canción interpretada, una de mis favoritas del Writer's Block. Otros grandes momentos del mismo disco fueron Amsterdam, Paris 2004, Roll the Credits y la insoportable Young Folks, que hizo que el piso comenzara a vibrar y claro, todo mundo estaba cantando, la mitad de los que estábamos ahí fueron solo a escuchar esa canción. No logré mantenerme sobria durante mucho tiempo y eso tuvo repercusiones catastróficas: estrellé mi cámara y fui incapaz de medio organizar un setlist, pero recuerdo con claridad que la primera parte del concierto terminó con Objects of my Affection.
Los buenos conciertos se caracterizan por tener buenos detalles. En esta ocasión yo quedé dos veces sorprendida: primero por la partecita de Teenage Kicks que se aventaron (no fue un cover de los Undertones, sino un homenaje de unos segundos) y por otra parte, Transmission, original de Joy Division y que Peter acompañó con movimientos semi epilécticos: Dance, dance, dance.
Afirmaron que ésta sería su última presentación en un rato porque van a ponerse a componer el siguiente disco; cerraron su gira en la Ciudad de México y fue un honor estar ahí y destrozar la cámara que no me duró ni un mes. Fotos y videos, bienvenidos.


