Y yo, Sofía, quiero ocupar mis doce uvas en un par de deseos:
que venga Jens Lekman,
que los Islands saquen nuevo disco.
que los Islands saquen nuevo disco.
Buen 2008 para todos.
Love is Simple es un disco que remite a las más diversas atmósferas. En un momento se está haciendo un ritual pagano alrededor de una fogata y al siguiente se escuchan coros celestiales de la más ortodoxa iglesia cristiana. Y sin embargo, no hay religiones ni tendencias, solo el mensaje de la relevancia de valorar cosas tan simples y tan básicas como el amor y la muerte. Akron/Family vuelve con lo que los ha caracterizado: canciones ricas en texturas y juegos de voces. No tengan miedo, es solo amor, y el amor es simple.
Empiezo a creer que en mi personal escala de valoración de The National, jamás habrá mejor disco que Sad Songs for Dirty Lovers. Sin embargo, Boxer tiene grandes momentos: Fake Empire, Slow Show (basada en 29 years, una antigua canción del disco homónimo de la banda, del 2001) y Gospel transmiten la misma sobriedad y elegancia que Matt Berninger imprime en todo lo que interpreta. Siguen conservando la calidad de sus letras, mi línea favorita: "Walk away now and you're gonna start a war".
No es posible que alguien que haya oído con detenimiento este disco se cuestione su calidad. Su producción impecable y el cuidado con el que es interpretado cada instrumento en cada track (escúchese el caprichoso piano en The Mending of the Gown, los riffs "descuidados" en The Courtesan Has Sung, las precisas percusiones en todo momento) permiten emitir un juicio a todas luces pedante, pero no por eso menos cierto: Random Spirit Lover es un disco perfecto. Si no quiere perder su tiempo en cosas que no conoce, remítase a For the Pier (and Dead Shimmering), la mejor canción de este álbum.
Hay algo delicioso en escuchar a una banda semidesconocida. De alguna manera se goza de un privilegio virtual: se tiene la sensación de que se está escuchando algo antes de que inunde miles de oídos alrededor del planeta. Jonquil es una banda joven de Oxford, UK; que aunque está conformada por veinteañeros ya tiene dos discos: Sunny Casinos y Lions. Me parece insuficiente describir su sonido en este espacio, pero pueden escucharlos y verlos en La Blogothèque.
El disco que más escuché durante este año fue éste, sin duda. Creo que en el fondo yacía una razón primitiva: quién no quisiera que alguien le dedicara alguna de estas canciones, aunque fuera para decir: "I am leaving you because I don't love you". Mi elección de Mejor Disco del Año está totalmente permeada por una admiración erótica a un sujeto que compone con el corazón en la mano, que se muestra indescriptiblemente encantador e inocente. Sin composiciones complicadísimas ni letras rebuscadas, pero sinceridad garantizada, Night Falls Over Kortedala se posicionó desde el primer encuentro como el mejor disco del 2007. Esperemos que la primavera nos traiga una presentación en la Ciudad de México.
Después de haber permanecido un tiempo en la escena Ander de Francia y de haber realizado remixes para figuras como Fatboy Slim o sus compatriotas de Daft Punk, la banda lanzó su primer LP este año titulado Cross con grandes tracks como Let There Be Light que hasta al más inerte lo hace bailar. No olvidemos D.A.N.C.E, el cual estuvo nominado a mejor video del año en el 2007 por la cadena MTV.
El disco que consolida la carrera de estos muchachos supuestamente analfabetas del sur de los Estados Unidos. El sonido maduro que alcanzan algunas bandas se asemeja con esta tercera producción que se aleja un poco de su sonido habitual, con melodías incluso más lóbregas como Knocked Up, abridora del disco. Maravillosas críticas acompañaron este lanzamiento, incluso un comentario de Ed O'Brien deRadiohead al decir "I don't get jealous when I see other bands, but when I see them I think, 'Man, I'd love to be in that band" (No me pongo celoso al ver otras bandas, pero cuando los veo, pienso: “Demonios, me encantaría estar en esa banda").
Ubicados dentro del género del math rock, que no es nada lineal ni mantiene ritmos establecidos, tal como en el primer sencillo que se desprendió del disco, Atlas, una mezcla de voces distorsionadas y beats disonantes. Éste, su primer LP, se distingue con respecto a sus anteriores EP’s debido a la integración de voces, ya que previamente eran puramente melódicos. Sin duda un disco bastante experimental que puede causar tantas emociones encontradas como lo hizo conmigo, rompiendo esquemas y pautas de música convencional.
Después de tres años de ausencia, la banda más grande de Gales regresa y de que manera. Para su octavo disco, los Manics deciden tomar todo lo mejor de su carrera, y meterlo en un disco de 30 minutos con resultados sorprendentes.
The Enemy les ganó el debut del año, pero como he dicho antes, este disco es el más divertido del 2007. Perfecto para una fiesta, o para simplemente recordar que la vida no es para tomarse tan en serio, y la música también es para divertirse.
Pop clásico. Una vocalista de ensueño. The Postmarks es seguramente el secreto mejor guardado de Estados Unidos. Fuera de toda moda pasajera, estos tres amigos crean una obra maestra atemporal e impecable, creando atmósferas dulces y románticas para acurrucarse con el ser querido en tardes soleadas. Delicioso.
En un año inundado de música electrónica, este dúo de Australia da la sorpresa con un disco disfrutable de principio a fin. Una mezcla exacta de beats y vocales rockeras, sensibilidad pop y la influencia del electroclash más pegajoso. Un descubrimiento valiosísimo a finales del año.
Leslie Feist pasa la prueba del sophomore album con creces, brindándonos un disco juguetón, mucho más austero en la producción y por ello más valiente. Enamorando a los chicos y chicas de todo el mundo, Feist triunfa no sólo en lo musical, ¡también sale ganona con el título de Señorita Indie 2007!
El trío formado en NY presenta su séptimo trabajo, deslindándose cada vez más de las comparaciones con Sonic Youth y encontrando un sonido único e hipnótico que resiste categorización. La dulce voz de Kazu Makino deja en el viento algunas de las letras más románticas del año para hacer llorar a la banda. Un disco hermoso, el pináculo de una carrera brillante.
Un disco brutal. No solamente reafirma el talento musical de Trent Reznor, sienta un nuevo formato de disco/obra de arte interactiva que podría ser el futuro de la industria. Innovador como siempre, Reznor creó la experiencia musical más emocionante del año, dejándonos con ganas de más experimentos (chequen el disco de Remixes con todos los tracks listos para jugar con ellos).
10 años después del lanzamiento de su primera grabación en vivo, el dúo francés deja testimonio de la gira más exitosa de música electrónica en toda la historia. Con un espectáculo devastador y un catálogo inigualable de hits, Daft Punk se coronan como los reyes del techno, y su show queda como el mejor concierto del año en México.
El disco del año, indiscutiblemente. Político, feminista, aguerrido y genial. Mandando a la chingada a sus colaboradores anteriores, la ceilanesa brilla con sus letras tóxicas y su música vanguadista de cut n’ paste. Sin concesiones, M.I.A. logra superar su primer trabajo para demostrar que la revolución musical no está ocurriendo en el primer mundo, sino en las vitales calles del subdesarrollo.





¿Es Richard Hawley ya el músico más consistente de la década?. Para mí, la respuesta es obvia, ahora me queda preguntarte; ¿con quién tengo que hablar para que se canonice a un hombre?
La participación de Zach Condon fue de gran ayuda para que muchos pusieran su vista y sus oídos en este álbum, pero descartando la participación de Condon, Brandon Bethancourt logra hacer un excelente álbum que transmite lo que vivió en su estancia en Alaska. Si estás solo, este disco es una gran compañía.
Hace un año Zach Condon se veía como un genio musical que prometía demasiado, hoy se ve como una próxima leyenda. A su corta edad a logrado lo que muchos no han podido, The Flying Club Cup es su segundo álbum de estudio, con él logro superar su ya magnífico Gulgag Orkestar y con creces. Ante una obra maestra no queda más que callar y disfrutar...
Una de las muy gratas sorpresas de este año. Una banda que promete mucho en el futuro, comparada con Arcade Fire por algunos, no por el estilo musical sino por la calidad interpretativa de la banda (y que tengan el mismo productor, tal vez). Reichenbach es el álbum debut de Ravens & Chimes y tan bueno es que logra colarse entre lo mejor del 2007, ¿necesitan saber algo más?
En primer lugar coloco al Hissing Fauna, que a lo largo de sus 13 tracks demuestra cómo un disco puede ser consistente de principio a fin. Es un disco en el cual cualquier canción pudo haber sido sencillo, esto debido a la alta calidad de cada track. En Hissing Fauna: Are You The Destroyer?, of Montreal optó por un sonido más electrónico, en el que se alejan un poco de su sonido beatlesco; pero ello no es impedimento alguno para poder disfrutarlo una y otra vez. Ideal para escuchar en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia.
Con el leak/lanzamiento de Ga Ga Ga Ga Ga, Spoon me dejó muy claro que desde la primera vez que escuchas un disco puedes darte cuenta de la calidad de éste. La voz de Britt Daniel se escucha mejor, los sonidos están acoplados de una forma más eficiente y, en general, el disco consigue colocarte en un mood bastante decente. Sin apostar por un súbito cambio en su música, Spoon consiguió superar a sus discos anteriores sin problema alguno. Recomendable si quieres escuchar buen rock que no recurre a guitarrazos constantes.
Fue el disco que más esperé en el año, y en mi opinión no decepcionó en lo más mínimo. Si bien es cierto que se aleja de lo ofrecido en Funeral, Neon Bible consiguió colocar a Arcade Fire como una agrupación capaz de ofrecer excelente música en todo momento. Los oriundos de Montreal siguen optando por música de alta calidad, ofreciendo un disco en el que exploran por terrenos que no se vislumbraban en su debut. Enhorabuena por el Rock, que tiene en esta agrupación a uno de sus posibles salvadores. No duden que algún día compongan una obra maestra.





