Mostrando las entradas con la etiqueta niche. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta niche. Mostrar todas las entradas

18 de marzo de 2009

Y siempre sí

Por Berenice Andrade



Tal vez ya ni venga al caso tanto recuerdo. A fin de cuentas Radiohead ya dejaron de ser un mito: vinieron y hasta tocaron Creep ante el pasmo de los fans que sabían bien que era incluso políticamente incorrecto sugerirla. Pero como las anécdotas memorables siempre son bienvenidas, acá les dejo un préstamo de cierto medio de circulación nacional, enriquecido con harta cita textual, sobre aquella primera visita de Radiohead a México.

Todo el año pasado estuvo retacado de rumores y rezos. Desde que Radiohead anunció que, como parte de la promoción de su disco In Rainbows (2007), volvería a los escenarios después de dos años de huirles, y que este regreso sería en grande con un tour mundial que tal vez incluiría Latinoamérica, los fans mexicanos comenzaron a hacer changuitos. Ed O'Brien dejaba entrever en una entrevista con el sitio Citizen Insane, que México sí estaba entre sus planes además de Chile, Argentina y Brasil. Los escépticos tomaron la noticia como una cruel rumor, y es que, después de aquella primera mítica gira de Radiohead en México en octubre de 1994, desconocida para muchos, leyenda urbana para otros, era imposible que el quinteto de Oxford quisiera regresar al País.

"¿Quieren saber por qué no vienen a México? No van a regresar, más bien", decía El Sopitas en un podcast antes de contar brevemente trágicas anécdotas de aquella visita en la que Thom Yorke, Jonny y Colin Greenwood, Ed O' Brien y Phil Selway aparentemente no la pasaron muy bien.

Pero a 14 años de aquella minigira, los de Radiohead decidieron que ya era tiempo de darle otra oportunidad al País, a sus promotores y a su público. Están lejos de ser aquella bandita que vino a promocionar el EP My Iron Lung y que tocó con lastimeros recursos técnicos... Entre otros no tan buenos detallitos.

Pura mala suerte

"La verdad es que no les puse gran atención porque nada más era famosa la de Creep, iban llegando y esos chavos qué... Otro grupo que traía la disquera a promocionar", cuenta entre risas el músico y DJ Uili Damage, actualmente bajista de Flanger Garden; en ese entonces locutor de Rock 101, miembro de Los Esquizitos, y testigo del raro toquín de Radiohead en La Diabla del DF. Como él, muchos de los asistentes a los pequeños clubs donde la banda ofreció conciertos en la Ciudad, Hidalgo, Estado de México, Guadalajara y Guanajuato (en pleno Cervantino), se perdieron de la historia porque pocos los tomaron en serio.

Tenía un año que la joven banda británica había lanzado su primer disco y los perseguía la amenaza de convertirse en un one hit wonder, gracias al éxito incontenible de Creep, su primer sencillo, cuando llegaron a México gracias a EMI Music y la promotora Iguana Internacional.

"Thom (Yorke) no se explicaba por qué una canción de perdedores era tan famosa. Estaba harto de tanto Creep y Creep", dice Benjamín Rodríguez, en ese entonces miembro de Iguana Internacional y anfitrión de la banda, ahora director de la agencia de booking y management Kaiman. Pero el que el público mexicano pidiera sólo Creep fue lo de menos, según cuenta Camilo Lara, ahora presidente de EMI México y en el 94 tour manager de la disquera; todo lo que pudo salir mal salió mal: "Nos asaltaron en un Oxxo. Íbamos con Jhonny, y cosa que nunca me había pasado: un tipo con un machete nos quitó una grabadora, con la que yo estaba haciendo grabaciones. Luego otra historia tremenda: el avión hacia Guadalajara se precipitó, se habrá caído unos 100 metros y hasta salieron esas máscaras para respirar, fue un desastre. Nos quedamos sin frenos en Guadalajara. Íbamos en la camioneta; todo mundo se iba riendo, Thom estaba de buenas después de mucho tiempo, y de repente el chofer gritó: "¡Nos quedamos sin frenos! Y ellos evidentemente no entendían español. Los demás no pusimos a gritar y ellos seguían riendose hasta que casi chocamos con un poste. Se nos ponchó una llanta y la tuvimos que cambiar. En el show de Guadalajara fue muy energético, pero muy rudo. Fue una visita memorable, muy impresionante; pero sí, muy dolorosa y se han de haber llevado la imagen de que México era eso", relata Camilo.

Lugares como Trastorno, un bodegón de techos altos plagado de palomas (y su excremento), ubicado en Ojo de Agua en el Estado de México, o Roxy, un teatro viejo en Guadalajara, sirvieron de escenario para la banda que después le daría al mundo OK Computer (1997), considerado por varios de listados especializados uno de los mejores álbumes de todos los tiempos. "Vivíamos en la prehistoria. Comparando la producción, lugares, equipos y gente profesional que trabajaba en esos ayeres con el día de hoy... Pues no", señala Benjamín Rodríguez. "Yo creo que la gente que fue al Bulldog nunca supo lo que estaba viendo, porque el lugar estaba demasiado de moda, repleto. Donde sí recuerdo que la gente estaba pasamada por verlos fue en La Diabla. En Guanajuato no fue tanta gente, y en Ojo de Agua fue rarísimo, porque la verdad, la gente, los locales, no tenían ni idea", agrega Benjamín entre risas.

Tanta fue la mala suerte, que a Thom Yorke hasta le tocó ver cómo una stripper de un lugar de la Zona Rosa bailaba como número estelar Creep. Y al parecer no se sintió muy halagado. "Me acuerdo que tuvimos un día libre y fuimos a un table en la Zona Rosa. Estábamos bien felices ahí sentados, y en eso sale la campeona de la noche, la reina maga, y que ponen Creep y que se acaba la fiesta: Se paró, pateó la silla y se salió. Y me tuve que salir atrás de él. Su hotel también estaba en la Zona Rosa, el Hotel Royal o algo así", cuenta Benjamín.

Después de recorrer otros lugares como el viejo Bulldog (donde se cuenta, nadie los peló), y de hablar sobre la posibilidad de desintegrarse en una junta álgida en Guanajuato, Radiohead se fue de México, se metió al estudio, lanzó The Bends (1995) y se quitó el estigma de bandita de un solo éxito. "En Guanjuato tuvieron una junta muy seria, que después se supo en entrevistas. En esa junta hablaron sobre si querían seguir como grupo o no. Fue una junta importantísima en la carrera de esos güeyes porque por poco y se deshacen. En ese momento se estaban replanteando, como los grupos que están mucho de gira y que el éxito les pega, su futuro, y era impresionante cómo estaban tocando en Guanjuato y estaban en la portada de NME y de la Q", dice Camilo.

Con la evolución musical llegaron discos emblemáticos como OK Computer y Kid A (2000), todos éxitos comerciales a pesar de su complejidad sonora y clavadez lírica. Los que empezaron como una bandita vista como "outsiders" del britpop o los Nirvana británicos, se convirtieron en una de las bandas más propositivas y arriesgadas musicalmente según los críticos. Ahora, la más importante. "No podíamos saber que Radiohead se convertiría en lo que hoy conocemos, pero sí que era algo que debías de seguir. Es uno de los grupos que más ha empujado la barrera de los estereotipos de la música contemporánea, además de tener brillantes compositores", concluye Camilo Lara.
Ver comentarios...

17 de octubre de 2008

Anoche volví a soñar con Jonny Greenwood.

Por Lady Newell and Friends

El calor apretaba. Al atardecer, escapando del tedio de estas primeras tardes de primavera, subí a la terraza y me instalé con mi laptop mirando al este. Desde las montañas avanzaba un frente de tormenta. Seguramente se desataría por la madrugada, mientras tanto comenzaba a soplar un viento refrescante.

Al rato escucho los pasos de Jonny subiendo la escalera. Se me acerca y comenta algo sobre el cielo encapotado. Miramos juntos los relámpagos en el horizonte. Continúo editando la versión mexicana de "Loup traduciendo Radiohead", cuando de pronto la computadora se cuelga. Temo haber perdido la actualización del archivo pero él me indica que opere tal comando. Lo hago y el sistema parece restablecerse.

Lleva puesto un sweatshirt a cuadros en blanco y negro. Le comento que me gusta el diseño porque provoca un efecto op art. Esconde la cabeza en la capucha, se da la vuelta y de espaldas y mirando el cielo me cuenta que lo compró ayer en La Condesa. Y cómo llegaste allí -le pregunto-. Me dice que lo llevaron los chicos de 54 Blitz. Andaba buscando material de música mexicana y fue con ellos de shopping. ¿Y encontraste algo interesante? No sé -responde- compré un poco lo que me indicaron. Todavía no pude escuchar nada. También compré una camiseta de Sonic Youth que tiene impresa la imagen de Goo. Tal vez me la ponga para el show de esta noche en el Foro del Sol.


Gracias a los Lady Newell & Friends por la colaboración.

--

En 10:1 brindamos gustosamente servicios a la comunidad y en esta ocasión queremos que usted también ayude.

Es sabido que de llevarse a cabo la presentación de Radiohead en el DF no será la primera vez que el fenómeno suceda, pero pocos son los que pueden dar testimonio de esa primera visita de la banda a nuestro país. Si USTED es una de esas personas, le agradeceríamos mucho que se ponga en contacto con Berenice Andrade en:

melcochabarataarrobagmailpuntocom

El motivo es bueno, bello y verdadero, así que no dude en hacerlo. Gracias.
Ver comentarios...

30 de octubre de 2007

Y se dice desgraciado...

(cordialísima entrevista con Paul Banks, quien alguna vez se autonombró desgraciado, pero nosotros dudamos que lo sea)

Por Niche

(Aprovechando que cierto medio publicó sólo pequeños fragmentos de esta entrevista y que, básicamente, nadie la peló, me permito publicarla completa en semiexclusiva para este querido blog)

"Regularmente no soy un desgraciado, pero he aprendido que hay que ser desgraciado con alguien que trae una grabadora". En la madre, pensé. El autor de la cita era nada menos que Paul Banks, el sobrio vocalista de Interpol, y yo, una pobre reporterita caguengue -con grabadora en mano-, debía entrevistarlo.
Interpol, la banda que puso a temblar el WTC de México y que le había dado a Matador Records el disco más exitoso del sello: Turn On The Bright Lights, regresaba a México para tocar en el Manifest. Y aunque su debut en una transnacional, Our Love To Admire, no me acababa de convencer, yo estaba engarrotada por el pánico.
En la madre, estoy jodida, pensé al tiempo que cerré la Spin de agosto en donde aparecía esa parca y algo grosera declaración de Banks en el reportaje de portada. Una semana después me marcaban de la disquera. Una mujer con un fuerte acento miamesco, como cubano mezclado con inglés, me decía que esperara.
-Ya está Paul Banks en la línea.

-Gracias... ¡Hello!
-Hello

-This is *Reporterita Caguengue*, a reporter from *...*, a mexican newspaper. How are you?

-Fine, thanks.
-You speak spanish... don't you?

-Sí...

Lo siguiente fueron minutos de nerviosismo y excitación. La voz de Banks era grave y respetuosa. De vez en cuando una risa se oía del otro lado de la línea. Considerado hasta la saciedad, habló en español todo lo que pudo, y cuando no, sin previo aviso, se soltó a hablar en su idioma para regresar, intempestivamente, al castellano. Al final con un "seguríiiiisimo" prometió tocar Mammoth y Obstacle 1, ambas peticiones mías hechas en un arranque poco profesional de halagos que pudieron, fácil, sacarle lo mamón. Ni con eso fue un desgraciado.



En entrevistas anteriores habías dicho que las disqueras transnacionales podían destruir a las bandas, ¿por qué decidieron dejar Matador Records y firmar con una transnacional como Capitol Records de Emi?
Por muchas razones. En el momento en que decidimos cambiar de sello hicimos muchos cambios: cambiamos de manager y hablamos mucho de avanzar. Nosotros en ese momento queríamos tener muchas más oportunidades. Posiblemente un sello más grande nos podría traer más oportunidades y recursos para que más gente pudiera oír nuestra música.

Tomando en cuenta que es una disquera transnacional cuya prioridad es vender, ¿no crees que es una gran responsabilidad firmar con ellos porque ahora tienen que vender muchos discos?
Para nosotros y para ellos, yo creo, fue un poco más simple que si fuéramos un grupo nuevo. Creo que sí hay presión con un mayor label para vender discos, pero nosotros ya tenemos un fan base; sabemos lo que hacemos; tenemos nuestra identidad ya fija, y ellos saben eso. Ellos no van a intentar cambiar nuestros métodos; no van a intentar influir en nuestras decisiones artísticas. Eso lo sabíamos antes de firmar.
Y nosotros sabíamos que queríamos escribir otro álbum que no sacaríamos si no fuera bueno, y si es bueno no sentimos la necesidad de vender y vender porque queremos seguir siendo nosotros. Es así de simple.

La primera vez que tocaron en México, el público provocó que el recinto se cimbrara, ¿qué pensaste en ese momento, cuando la gente saltaba y el escenario se movía?
Para mí, desde el escenario, me pareció chingón, como que "wow". Posiblemente tuve pensamientos subconscientes mortales pero eso me sirvió para tener más entusiasmo, pero fue cuando salimos del escenario que nuestro manager dijo que no sabía si la estructura aguantaría. No sé si el edificio es grandioso, si es muy resistente o no, pero a la gente que estaba trabajando con nosotros le pareció peligroso. Pero yo estaba totalmente perdido en el momento y a mí me sirvió para tener más entusiasmo del público.

¿Cuando tocaron en el Palacio de los Deportes fue su primer gran concierto en solitario?
Sí, fue nuestro primer gran concierto en un foro de ese tamaño. Nos dimos cuenta de que la gente está loca en México por la música. A mí me gustaría tocar en salas de ese tamaño en todos los países, pero en México la gente sale a los conciertos. Para mí fue la continuación de nuestra introducción a México. Para nosotros México vivirá -me imagino- para siempre, como uno de los mejores territorios en los que hemos tocado, y a nosotros nos da mucho entusiasmo.

¿Cuánto tiempo viviste en México?
Sólo vivi un año en México, pero me afectó mucho porque conocí gente muy interesante, unos artistas jóvenes que me inspiraron mucho... también había vivido en España y no fue muy cómodo, no incómodo, pero la cultura es diferente obviamente, y mi español... el modo de hablar en México me pegó mucho más que el castellano de España, y me salió mejor el español, y entendí mejor a la gente... no sé, todo el slang que hay en México, es como en ninguna otra parte que he estado, la imaginación es increíble y como que hay humor en el idioma.

¿Llegaste a escuchar bandas mexicanas?
Unos amigos míos en ese tiempo escuchaban... un amigo siempre me decía de una canción de una letra que decía "estoy en todas partes como el FBI".

¿Llegaste a ir a tocadas a conciertos en México?
No me acuerdo... no creo. Tampoco a gigs.

Del cartel del Manifest compartirán escenario con The Rapture, también de NY y también banda emergente de esa escena neoyorquina de la que se dice ustedes son parte...
Cuando empezamos no se sentía como una escena en esa época, se sentía más bien como "wow, hay muchos grupos aquí de un golpe", pero no fue una escena en términos de que nos conocimos todos y nos influímos; no salimos todos a los mismos bares y a las mismas fiestas; no era como una comunidad artística. Fue más bien que "wow, ahí van muchos grupos talentosos saliendo al mismo tiempo", fue como mucho entusiasmo de todos, no se trataba de un grupo de gente tratando de formar una escena, creo que más bien fue un momento en el tiempo.

Pero sí existe un estilo parecido en todas las bandas de Nueva York. ¿Crees que tenga que ver con el ritmo de la ciudad?
Creo que es un tema duro de tratar eso del impacto del lugar en el sonido, es una idea muy abstracta... pero debo admitir que sí lo hace de alguna manera, por lo menos en nuestra banda tiene que ver con la intensidad de nuestra música. En especial nuestro primer disco es muy denso, es catártico. Y yo imagino esto: si llegas a donde ensayas después de haber tomado dos veces el metro, caminando entre toda la gente y casi te atropellan los coches cuando vas a tu ensayo; después de salir de tu departamento minúsculo para ir a ensayar... toda esa energía y todo esa como fuerza y velocidad del ritmo de la ciudad sí va a influir. En modos sutiles me imagino que sí influye en la música el hecho de vivir en una ciudad como NY o como el DF, que me imagino también tiene un ritmo propio, único, pero es casi imposible imaginar cómo influye de manera directa en la música.

Leí en una revista que tus influencias principales son Nirvana y Janes Addiction, ¿cómo es que el sonido de Interpol es tan diferente al de estas bandas?
Eso de las influencias es una cosa mañosa. Nirvana no es mi influencia en el sentido de que yo empecé a tocar como Nirvana. Empecé a tocar por el rock clásico, luego escuché a Nirvana y me obsesioné y decidí que eso era lo que yo quería hacer con mi vida. Entonces es una influencia en términos de mi destino profesional, pero no en términos de lo que yo hago con la música.
Nunca he querido sonar como una "influencia", y si tienes -de hecho- una personalidad artística, tú nunca querrías sonar a alguien más; siempre tratas de mantenerte alejado de tu influencia porque le tienes respeto.
No puedes sonar a alguien más, no puedes sonar a Kurt Cobain ni escribir las melodía de Kurt Cobain, jamás podría, y eso es porque las melodías vienen a mí, no se trata de que quiera sonar a algo más.
Las melodías vienen a mí, yo no puedo saber si suenan cool, sólo están ahí. No puedes realmente controlar el tipo de música que haces porque está en ti. Además, cuando hablamos acerca de las influencias y el sonido de Interpol... ¡yo sólo soy una cuarta parte de Interpol!
De lo que puede hablar la gente es sobre lo que sonamos y eso no me molesta, si alguien dice "oye, tu grupo suena a esto o me recuerda esto" no me molesta porque es una opinión; pero cuando alguien dice "te influyeron estos grupos" es cuando yo digo "¿cómo sabes que a mí me influyeron estos grupos? ¿Cómo es que tú sabes lo que a mí me influye? Tú no sabes nada de mis influencias porque no estuviste ahí cuando compuse las canciones".

Se dice que en un principio ustedes ni siquiera eran amigos... incluso alguna vez contaste que no te llevabas con Carlos D., ¿fue difícil encontrar un punto medio para trabajar bien?
No fue difícil, porque yo respeto mucho a Carlos, incluso antes de conocerlo yo lo respeteba. Él es un músico muy brillante pero a mí no me gustaba como tocaba el bajo, aunque luego entendí cómo lo hacía, sus ideas... no se trata de incompatibilidad de caracteres, sino de que no nos entendíamos. Es muy diferente que no te caiga bien alguien a que no lo entiendas... y nosotros no nos entendimos bien en esa época, pero no fue que yo pensara que era una mala persona, sino que no lo entendía.

En una entrevista dijiste que los miembros de la banda tenían personalidades muy fuertes y que derepente era duro trabajar entre ustedes por los egos y las personlidades...
Sigue así.

¿Cómo trabajan sin pelearse todo el tiempo?
Porque de hecho sí nos llevamos bien, sí lo hacemos. No se trata acerca de egos en el término de ego de macho, es acerca de pasión, nosotros somos muy apasionados. Son varios caminos pero sólo debe haber una version al final, y no hay [una] persona escribiendo y controlando la música; es un proceso democrático que es raro en la música... que tenga cuatro personas con voces de importancias iguales. Es muy difícil llegar a un punto en que todos puedan decir "amo cada segundo de la canción", pero eso es una cosa muy buena porque significa mucha más energía que si sólo una persona escribiera la canción, porque son cuatro personas con muchas ideas; chocamos porque todos estamos muy emocionados.

¿Cómo una banda puede ser democrática?
Cuando inciamos fue el único modo en el que se podía trabajar; sabemos trabajar así porque es el único modo que hemos tenido para hacerlo. Nosotros queríamos hacer esto y para hacerlo debíamos trabajar con respeto.

¿Se sienten bien? La banda continuará dentro de mucho tiempo?
Sí, yo no puedo hablar demasiado sobre el futuro, tendríamos que empezar a trabar en algo nuevo, en nuevo material para ver cómo se van acomodando las cosas, pero por el momento sí.

Estudiaste literatura inglesa y eres el letrista de la banda... ¿te gustaría ser escritor profesional?
Me gusta escribir, y si yo alacanzo un punto en el que me sienta listo en una manera diferente a la de ser el letrista de Interpol, lo haré. Pero no me gustaría que pareciera como "los poemas del cantante de Interpol", porque sólo me haría ver mal. Pero si pudiera hacerlo de forma más profesional sí lo haría, yo amo escribir.

¿Qué escribes?
Poesía.

Siempre los vemos serios sobre el escenario, con poca interacción entre ustedes y con el público, ¿por qué?
No es un concepto ni es algo pensado, sino de enfocarse. Para mí esa experiencia de la música, hasta cuando estoy tocando, es como algo introvertido, bueno, introvertido no es la palabra correcta.... concentrado, es una energía muy concentrada para mí, y estar ahí saltando por el escenario... yo no podría hacer eso y tocar y sentir la música; podría paracer más ovbio que estoy sintiendo la música si estoy corriendo y saltando pero en verdad no podría concentrarme en lo que estoy haciendo y en ese sentido no podría ser auténtico. Para mí esa seriedad es sólo la sinceridad y autenticidad cuando tocamos en vivo, que estamos así en corazón y mente en ese momento sintiendo lo que estamos haciendo, yo creo que eso es para todos.

¿Y la ropa? ¿Por qué los trajes y las corbatas?
Uso corbata porque me gustaba la idea de que si es la cosa más formal e importante de mi vida, hay que ir formal, pero también hay que presentarse de algún modo y a mí me gusta presentarme vestido bien.

Se dice que el nombre de la banda es resultado de un apodo tuyo: paul-paul-interpol ¿es cierto?
Una chica loca que conocí en España, que se había fijado en una versión de Woody Allen traducida al Español y supuestamente había una conversación por teléfono y un personaje del film decía paul paul interpol... cuando me veía decia eso. Pero no es por eso que nos llamamos Interpol, hay varias razones más sutiles y pertinentes que esa anécdota.

¿Cómo cuáles?
Interpol como agencia no tiene que ver con un agente; es un gran equipo de personajes anónimos y ésa es la idea de la individualidad que no es tan importante como la fuerza del grupo.

La despedida fue una retahíla coqueta de agradecimientos. Semanas después, a kilómetros del escenario, cantaba desgañitada las canciones que Interpol tocaba en vivo, mientras a todos nos consumía el frío, el hambre, la sed, el polvo y las muinas por la mala planeación de los organizadores del Manifest, ésos sí, unos desgraciados.
Ver comentarios...

2 de julio de 2007

Cuando vale la pena pagar por ver a una banda que poco conoces

Por Niche

Como cualquier groupie de bajo perfil mi sueño es no pagar para entrar a un concierto, y claro, que el rockero se enamore de mí, o de menos que me manosee borracho después del rock. Nada de eso pasó anoche.

Gasté en total 320 pesos para oír a una banda de la cual sólo había escuchado como cuatro sencillos, uno de ellos indispensable para mis noches de depresión azotada..

La Habitación Roja no llenó el Hard Rock Live. No levantó sudores abrumados como lo hacía esa misma noche Pastilla en el Alicia (yo creo que más que por emoción por las dimensiones mínimas de esa horrible olla exprés). No hubo una retahíla de canciones coreadas una tras otra; no hubieron ovaciones ensordecedoras.

Aun así el concierto fue llenador hasta el empacho. ¿Por qué no hubo tanto jolgorio? Porque la mayoría, nacos como yo, sólo conocían los sencillos. Pero con todo y la ignorancia la banda valenciana se lució y mantuvo a su sencillero público atento a la fina sabiduría simplona, llana, efectivísima y llegadora, que estos españoles se cargan en cada letra de sus canciones.

Y entonces, como buenos catadores, expertos en diferenciar con sólo una olfateada lo caro de lo barato, el público ignorante supo que los 250 pesos habían valido la pena porque nadie puede despreciar un "por ti trabajaré sin contrato / dormiré en la calle al raso / seré como un gato / sabré sobrevivir" que ni José Alfredo Jiménez lo pudo haber escrito. O tal vez sí, pero no nos importa.

Y el final, complaciente como un buen orgasmo, inesperado como la próxima canción en la lista de reproducción, la mejor sorpresa: El Sencillo. Porque somos público de sencillo y los sencillos nos conmueven hasta convertirnos en el más más fan, jefe.



"Eres lo único que me queda / la resistencia clandestina / defendiendo causas perdidas / romanticismo suicida / Indispensable en tu equipaje / iré contigo a todas partes / como tu canción favorita / siameses inseparables / Te abrazaré hasta el fin de los tiempos / seré tu piel, tus mejores momentos / un clásico, antiguo como un beso / haré por ti todas las cosas que nunca hice por mí…Si! / Aunque las calles se derritan / aunque las flores se marchiten / aunque pasemos de los treinta / y las derrotas sean eternas".

Ahora sí, todos cantamos jefes.

Y no importa si la canción habla del mundial que nunca ganaremos y no de un amor medio imposible (que a fin de cuentas es lo mismo); si no nos supimos la del Eje del Mal pero la escuchamos concentrados pensando en el baboso que debería oírla; si somos tan nacos que la causa perdida es ser un buen fan: no hay nada más bonito que el concierto termine con la canción preferida y deje en la boca, en la nariz y en el cuerpo completo la sensación de que todo el set fue de sapiencia absoluta.

Me dio pena pedirle un autógrafo al bajista. Ni siquiera me sabía su nombre.
Ver comentarios...

31 de marzo de 2007

Nueva colaboradora, nueva sección: Quiero ser tu groupie

Por Niche

Álbum: Música para individuos con déficit de atención (entrevista con déficit de atención)

Yo iba a oír una banda que me prende por costumbre; por el privilegio de la grupie conocida que se sabe tomada en cuenta en una dedicatoria casual: coqueta, como cualquier fanática del rock que no sabe tocar una guitarra.

Terminé la noche con el fanatismo en cierne por otra banda casi desconocida (para mí) que compartió cartel esa noche. ¿Qué pasó?

Pa’pronto, me chuté el set completito sin aburrirme.

*

Álbum se sube al escenario de bar Plástiko con un desenfado muy buenonda. De ese que obvia verdadera diversión. Una mezcla de borrachera, sueño, cansancio, valemadrismo y complicidad completamente anti rockstar que a mí sí me compró.

Me suenan tantito a la Beta Band, sobre todo con las armonías vocales, pero nada bajoneado. Me invitan a bailar. Se sacan un multicover beatlerollingstoniano con un poco de Vanilla Ice y otras cosas que ya no recuerdo. No tienen batería, en cambio, un montón de guitarras y sintetizadores.

Bailan sin bufonadas, tocan sin poses y si les da la gana (muchas) se van a orinar en pleno set, mientras el resto se queda “animando” la fiesta. Terminan y regalan discos a granel. Estoy intrigada.

*

Este cuarteto de Monterrey no surgió en un garage con ensayos lastimeros entre covers y fallidos intentos de genialidad.

Se conocieron, comenzaron a hacer cosas juntos, grabaron un disco y luego decidieron formar una banda.

“Hicimos en una semana el primer disco. Nos pusimos a grabar, como a improvisar cancioncitas y riffs que teníamos y ya salió de ahí el primer disco, y nos emocionamos”, cuenta Leo.

Ellos mismos explican que el proceso de creación, desde el principio, ha sido en reversa, y al resultado lo llaman “música de postproducción”.

“Hay música de composición, es decir, que está basada en un idea musical, una premisa, un tema y de ahí se desarrolla. Nosotros desarrollamos a partir de que grabamos cosas y las pachequeamos en la computadora. Es un subproducto de lo que grabamos inicialmente, y lo que grabamos inicialmente es sólo la materia prima, no es la canción. Cuando otras bandas es la canción lo que graban desde el principio”, trata de explicarme Tavo con peras y manzanas mientras yo pongo cara de reflexión profunda.

No hay composición ni ensayo, sólo líneas, referencias y cientos de grabaciones que después editan y mezclan como un colage, para después aprender a interpretarlas en vivo. “Luego no podemos tocarlo con cuatro güeyes, tenemos que ver primero qué quiere tocar cada uno y cómo podemos tocarlo para que suene chido. Hay como un conflicto muy padre, es como en reversa, está muy divertido”. Otra vez Leo.

Y entonces el proceso revela el resultado: mezclas caprichosas de piezas intercambiables que en conjunto forman un disco lleno de continuidad, que los mismo te mantiene en el mood mientras lo escuchas según el orden del cd (que ni te das cuenta cuando ya cambió la canción) o aleatoriamente, como tocan en vivo.

¿Cómo lo lograron? Yo no lo sé, pero ellos explican que se debe a la identidad misma del disco, Microbricolages.

Tavo- Cuando grabamos el primer disco (Eureka Sön) teníamos miedo de que pareciera un compendio de música. En el segundo disco nos clavamos en que tuviera una identidad redonda.

Bul- Las piezas son más pequeñas, son más difíciles de diferenciar entre sí.

Yo- ¿Y cuál es esa identidad?

Tavo- La poca repetición, es raro que se repita un coro. Hay mucha música que sentimos que engaña al escucha al repetirle y repetirle, es como decirle “hasta que entiendas, pendejo”.

Leo- Yo no puedo escuchar una canción entera, siempre le estoy cambiando. Como que no queríamos que pasara eso, que le adelantaras. Por eso lo hicimos así

Yo- ¿Es como… música para personas con déficit de atención?


*

Terminan en la Terraza del Centro Cultural de España (donde por cierto el ingeniero de sonido nomás no la armó) y regalan discos a granel. Bueno, no tanto así, unos cinco, tal vez 10. Lo mismo pasó en Plástico. Sorprendentemente regalan sus discos por voluntad. ¿Acto suicida? ¿Bondad infinita? Te quieren hacer adicto:

“Sí, somos como los que dan drogas afuera de las escuelas. Lo hemos estado planeando todo este tiempo”, bromea Leo.

Pero en realidad, y muy ad hoc con sus “polémicas” formas de creación, para Álbum la música es una especie de promoción. “Nosotros no podríamos haber tocado aquí si no hubiera sido porque pusimos nuestra música en Internet”, dice Tavo.

“Creemos que la música sí debe ser gratis –aclara Leo- creemos que la música es un servicio, no un producto. Como que se puede vivir de las tocadas o con otras cosas así, para que los discos sean gratis”

¿No es acaso el sueño de todo fan?


De esquizofrenia musical al Rock tercermundista del siglo XXI

Como sus gustos musicales eran tan disímiles y variados decidieron ser bien democráticos.

En un principio Álbum iban a ser cuatro (o cinco porque Bul es un goloso y quería dos) bandas diferentes que respetaran las intenciones musicales de cada miembro de la banda. Es decir, cada uno de ellos iba a tener su propia banda, pero siempre iban a ser los mismos músicos.

Lo adjudican a una “esquizofrenia musical”, pero se dieron cuenta de que iba a ser mucho el desmadre y fusionaron todo en Álbum… aunque quien sabe, hay una promesa velada de que tal vez, algún día, si es que hay un buen ingeniero de sonido, les toque verlos en vivo, en cinco escenarios, corriendo después de cada canción para cambiar de banda.

Ahora como grupo sin explícitas intenciones musicales responden a la pregunta del género como “rock tercermundista del siglo XXI”, que suena, sí a electropop.

Aunque según Leo no se trata de lo que suenan, sino de lo que no quieren sonar.

“Nuestra música se trata de la propia música y de las posibilidades que te da la música, y en ese sentido es difícil categorizarla, porque a veces no queremos sonar ni a nosotros mismos”, le agrega Tavo.


Y ahora mismo, en esa hiperactividad que yo llamaría diarrea grabacional, están ya preparando tres cosas más: Álbum vs Monterrey (reconstrucciones y mezclas de éxitos regiomontanos, incluidos Quiero Club, Niña y Zurdok); Cuarto Disco (dónde está el tercero); y Alerts and Sounds (lados B de singles desconocidos, básicamente todo lo que han grabado y que ha quedado fuera. Es un montón).

Si te da curiosidad ve a su página oficial donde todo, TODO, se puede bajar. Tienen videos de producción casera pero realización nada amateur, cachitos de reseñas muy acá que ya les han hecho en otros medios, y sobre todo, su música gratis.

Los mejores pistoleros vienen de Tuxpan
Er Bender

Integrantes

Tavo: voz, guitarra, teclados, sintes

Bebé: voz, guitarra, bajo (en uno solo)

Bul: voz, sampler, programación, guitarra

Leo: voz, sintetizador, guitarra


Yo por lo pronto les digo: Álbum, quiero ser tu groupie. Corazoncito.

Ver comentarios...