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28 de mayo de 2008

Jay-Jay Johanson

23 de mayo / Covadonga

Por Elsa

Covadonga no es un tabledance. Esa es una de las primeras cosas que aprendí esa noche. La segunda es que qué cosa más hermosa es Jay-Jay Johanson. Seguro recordarán este post. Yo sí lo recuerdo porque por ese medio conocí a Jay-Jay Johanson y soy fans.

Llegué a las 10:00 p.m. y la venta de boletos apenas se iba a realizar. A diferencia de mi torpe y apresurada predicción, todo estuvo organizado, a comparación de otros eventos... creo que lo único malo fue la espera (aprox. 30 minutos). Pero pues ya no tengo vacaciones y sí tengo mucho tiempo que perder. En fin, a las 11:00 ya estábamos en el lugar y se veía todo como cualquier evento en lugar popof: revistas gratis, cigarros gratis (incluyendo el cenicero… ¡Y sólo tenías que completar un laberinto en un papel! WTF), ah, sí, también había agua Perrier. Gratis. Sobrepasa el nivel de popofez en un lugar, pero como el alcohol y el refresco estaban caros, a caballo regalado no hay que mirarle el diente (necesariamente). En fin, el lugar estaba decentemente lleno, más que nada de hipsters y dudes que seguramente estaban en el bar y decidieron ver qué había. El concierto empezó a las 12:30 a.m., después de un par de dj’s. Pulgares arriba a los primeros, ponían cosas simpáticas. El segundo pues, no sé, si tuviera un slogan le pondría “non-pro keayboard beats”. Pero puso a Brazilian Girls y Portishead, nada más por eso me cayó bien.

Jay-Jay Johanson empezó con It Hurts Me So, bastante bien para empezar un concierto. Dentro del set list, tuvimos el honor de escuchar algunas canciones como I’m older now, She’s mine but I’m not hers, She doesn’t live here anymore, Tell me when the party’s over y terminó con Quelle Domage. Como siempre, la maldición conciertera: No hubo So tell the girls that I’m back in town ni The Girl I Love Is Gone. Fue una lástima no haberlas escuchado, son de mis favoritas, pero creo que el set list, en sí, fue muy bueno. Lo gracioso del evento es que creo que se le pasó el whisky a Jay-jay johanson y andaba muy sonriente. Súmale que él es una cosa hermosa, ha de ser de esos borrachitos bonitos que se duermen encima de una nubecita.

Sí. Bueno, muy bonito concierto, aunque, diablos, ojalá en los siguientes eventos que se armen de este tipo, les den un buen lugar a los camarógrafos, que había una chica ahí que no dejaba ver nada. Si algún camarógrafo/fotógrafo oficial lee esto, ¡no se dejen chamaquear, exijan un buen lugar donde no estorben y se vean bien sus videos! ¡Es su trabajo! ¡Organizadores, YOU SUCK!

Bonita velada. Pueden ver las fotos a continuación, dando click.
¡Chachin!

Jay-Jay Johanson
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6 de noviembre de 2007

¡Subestímame Ésta!

Jay Jay Johanson

Por Emmanuel

Jay Jay Johanson


Poco se sabe de Jay Jay Johanson: que es originario de Trollhättan, Suecia, que es un personaje andrógino y taciturno, y que desde mediados de los noventa ha creado hermosas melodías en la oscuridad del underground electrónico.

Contemporáneo de Portishead y Moby, Johanson es reliquia viva de uno de los movimientos más interesantes de la década pasada, el trip hop. Sus primeros discos, Whiskey (1996), Tattoo (98), y Poison (2000) lo presentaban como un Frank Sinatra posmoderno. Letras de amor perdido, caballerosidad extinta y melancolía mortal guiaban los beats densos y los scratches que ahora son nada, en la era del iPod. Con la aparición de Antenna, Johanson se reinventa como un héroe glam, a ratos Marylin y a otros Shirley Manson, y muta su sonido hacia un new wave cachondón que lo catapulta a nuevas audiencias.

Dos discos después, Jay Jay Johanson regresa con The Long Term Physical Effects Are Not Yet Known, producción que lo ve retomar su estilo crooner de manera novedosa. Sin cambiar del todo, su voz se siente fresca por la diversión que tuvo con On The Radio, su sencillo más conocido. Como si se hubiera echado un temazcal de días, Johanson emerge rejuvenecido y victorioso cuando su generación ha desaparecido de la escena mundial.

Otra sobreviviente de aquellos tiempos, Björk, compartirá el escenario con Johanson este próximo 8 de diciembre en el festival Sonofilia (¡ya deberían darnos pases por toda la promoción!). Debe agradecérsele que, debido a su fama, miles de personas conozcan a otro gran músico prácticamente invisible hasta ahora.

Ya sea en su faceta Ratpack o en modalidad Bladerunner, Jay Jay Johanson merece ser escuchado y reconocido como uno de los artistas más sobresalientes de la electrónica pop. Haberlo descuidado tanto tiempo puede ser un error, pero no se preocupen… hay tiempo para resarcirlo, so tell the girls that he is back in town.


El antes y el después, ustedes decidan con cuál se quedan:



So Tell the Girls That I am Back in Town



On the Radio


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