Por Sof
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Advertencia: Está usted por leer una reseña
poco objetiva, llena de lugares comunes
pseudopoéticos y seguramente plagada de
mocos y lágrimas de felicidad. He advertido.
Otra advertencia: Las fotos fueron robadas a
algunos fans que las subieron a la página oficial
poco objetiva, llena de lugares comunes
pseudopoéticos y seguramente plagada de
mocos y lágrimas de felicidad. He advertido.
Otra advertencia: Las fotos fueron robadas a
algunos fans que las subieron a la página oficial
Ayer fue un día particularmente complicado, les ahorro los detalles. Llegué tarde y no vi a Jumbo (los he visto 16 veces -literal- en vivo, pero de todos modos les traía ganitas), lo cual me puso particularmente de mal humor. Afortunadamente la presentación de Travis la agarré completita, desde el Cheers, thanks for everything hasta el último back in black. Un total de 31 canciones en un concierto que alcanzó las dos horas y media de duración. La banda llegó al escenario caminando entre la gente con el temita de Rocky de fondo. Una verdadera joya.
Primero que nada: no he visto banda más entregada en el escenario que Travis. Tocan como si fuera uno de los conciertos de su última gira, como si jamás fueran a tocar en vivo de nuevo. Eso es, lectores, lo que a mí más me gusta de esta banda. Realmente sus presentaciones no se reducen a pararse en el escenario a tocar lo que se podría oír nomás poniendo el disco en tu casa (hola, Interpol), sino que van más allá; Fran Healy agrega palabras hermosas que realmente nos hacen sentir halagados, Andy Dunlop se vuelve loco y no le importa que su guitarra quede toda desafinada por aventarse al público, Doug Payne no puede derrochar más sensualidad. Primrose eh, pues es el baterista.
No hay nada como que te traten bonito y te digan que eres su público consentido. Quizá son las mismas palabras que dicen en cada ciudad en la que se presentan, realmente no importa. "No deberían haber pagado por venir a vernos, nosotros deberíamos pagar por verlos". Lo que más me sorprendió: la cantidad de temas del primer disco que tocaron: U16 girls, The Line is Fine, I Love You Anyways, Good Feeling, All I Wanna do Is Rock, Happy. Yo, feliz. La gente alrededor como que no tanto. No puedo creer que tocaran I Love You Anyways, ni en mis sueños más intensos hubiera pensado oírla en vivo.
Tengo tantas cosas que decir que soy un lío total. No me importa. Me gusta que el frontman se tome su tiempo para contar de qué se tratan las canciones. Que antes de My Eyes dijera que la había escrito para su hijo. Que explicara que era un puberto de 19 años cuando escribió 20. Caray, que se comporte como ser humano y no como maldito rockstar.
No he dicho nada concretamente y esta "reseña" es más una de las entradas de mi diario de quinceañera, mejor ya termino esto. Seguramente ustedes fans que estuvieron ahí ya saben de qué hablo. Gran concierto, uno de los mejores que ha habido en la Ciudad de México. No esperábamos menos. Prometieron regresar dentro de un año y lo que es yo, ya no puedo esperar.
Primero que nada: no he visto banda más entregada en el escenario que Travis. Tocan como si fuera uno de los conciertos de su última gira, como si jamás fueran a tocar en vivo de nuevo. Eso es, lectores, lo que a mí más me gusta de esta banda. Realmente sus presentaciones no se reducen a pararse en el escenario a tocar lo que se podría oír nomás poniendo el disco en tu casa (hola, Interpol), sino que van más allá; Fran Healy agrega palabras hermosas que realmente nos hacen sentir halagados, Andy Dunlop se vuelve loco y no le importa que su guitarra quede toda desafinada por aventarse al público, Doug Payne no puede derrochar más sensualidad. Primrose eh, pues es el baterista.
No hay nada como que te traten bonito y te digan que eres su público consentido. Quizá son las mismas palabras que dicen en cada ciudad en la que se presentan, realmente no importa. "No deberían haber pagado por venir a vernos, nosotros deberíamos pagar por verlos". Lo que más me sorprendió: la cantidad de temas del primer disco que tocaron: U16 girls, The Line is Fine, I Love You Anyways, Good Feeling, All I Wanna do Is Rock, Happy. Yo, feliz. La gente alrededor como que no tanto. No puedo creer que tocaran I Love You Anyways, ni en mis sueños más intensos hubiera pensado oírla en vivo.
Tengo tantas cosas que decir que soy un lío total. No me importa. Me gusta que el frontman se tome su tiempo para contar de qué se tratan las canciones. Que antes de My Eyes dijera que la había escrito para su hijo. Que explicara que era un puberto de 19 años cuando escribió 20. Caray, que se comporte como ser humano y no como maldito rockstar.
No he dicho nada concretamente y esta "reseña" es más una de las entradas de mi diario de quinceañera, mejor ya termino esto. Seguramente ustedes fans que estuvieron ahí ya saben de qué hablo. Gran concierto, uno de los mejores que ha habido en la Ciudad de México. No esperábamos menos. Prometieron regresar dentro de un año y lo que es yo, ya no puedo esperar.



