Por Emmanuel

Vive Cuervo Salón, 25 de abril, 2008
Imagen de Keren Robledo.
No era la primera vez que venían, y no tienen un fan base de miles. Por lo tanto, éste no pintaba para ser un concierto ‘legendario’ como otros. Era, sencillamente, una noche de música con una banda joven, líder en el movimiento musical de Toronto.
Así, sencillo, fue el concierto. Sin mamadas ni cursilerías. No estuvo Ximena Sariñana (gracias a dios) y no apareció un mariachi pedorro para complacer a un público fácilmente impresionable.
Metric salió a las 9 y veinte de la noche, la bellísima Emily enfundada en un trajecito azul minúsculo, que dejaba ver TODAS sus increíbles piernas e incluso un poco más.
Sin decir agua va, se soltaron con Dead Disco, una de las canciones más pegajosas de su segundo disco. Sin detenerse mas que para agradecer de vez en cuando, tocaron todo lo que habíamos ido a escuchar: Live it Out, Rock Me Now, Empty, Handshakes, Poster of a Girl, Monster Hospital, Combat Baby, Hustle Rose, y una versión maravillosa de Calculation (Theme).
Rápidos y furiosos, terminaron su set una hora más tarde, habiéndose ganado a los asistentes por completo, quienes bailaban y sonreían complacidos.
Sin canciones de relleno o eternos interludios, Metric retomó las (valiosísimas) lecciones de los punks, como los Ramones o Iggy Pop, para explotar velozmente y despedirse aún arriba.
Una noche feliz y calurosa de abril, Metric rockeó a la Ciudad de México, así de sencillo.
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Vive Cuervo Salón, 25 de abril, 2008
Imagen de Keren Robledo.
No era la primera vez que venían, y no tienen un fan base de miles. Por lo tanto, éste no pintaba para ser un concierto ‘legendario’ como otros. Era, sencillamente, una noche de música con una banda joven, líder en el movimiento musical de Toronto.
Así, sencillo, fue el concierto. Sin mamadas ni cursilerías. No estuvo Ximena Sariñana (gracias a dios) y no apareció un mariachi pedorro para complacer a un público fácilmente impresionable.
Metric salió a las 9 y veinte de la noche, la bellísima Emily enfundada en un trajecito azul minúsculo, que dejaba ver TODAS sus increíbles piernas e incluso un poco más.
Sin decir agua va, se soltaron con Dead Disco, una de las canciones más pegajosas de su segundo disco. Sin detenerse mas que para agradecer de vez en cuando, tocaron todo lo que habíamos ido a escuchar: Live it Out, Rock Me Now, Empty, Handshakes, Poster of a Girl, Monster Hospital, Combat Baby, Hustle Rose, y una versión maravillosa de Calculation (Theme).
Rápidos y furiosos, terminaron su set una hora más tarde, habiéndose ganado a los asistentes por completo, quienes bailaban y sonreían complacidos.
Sin canciones de relleno o eternos interludios, Metric retomó las (valiosísimas) lecciones de los punks, como los Ramones o Iggy Pop, para explotar velozmente y despedirse aún arriba.
Una noche feliz y calurosa de abril, Metric rockeó a la Ciudad de México, así de sencillo.


