Así que no veo la descarga de música como una afrenta al artista, ni como un delito, mucho menos como algo censurable. La veo como la oportunidad de armar mi propia radio, una que yo misma escojo. Atasco mi computadora de gigas para después poder dar rienda suelta al poderoso shuffle, que siempre trae buenas sorpresas. No hay locutores molestos diciendo pendejadas mal citadas que leyeron en la NME, ni me creo que porque ellos dicen que algo es la gran cosa me tiene que gustar a huevo. Sólo escucho y, cuando una canción me llama, me detengo a saber quién está detrás de ella, incluso intentando documentarme. Eso es lo que yo hago, usted puede hacer lo que le venga en gana. Sin embargo, me permito invitarle a que lo intente un día, en una de esas hasta me agradece.
Todo ello es un preámbulo para hablar de que
la primera vez que escuché la voz de Nick Diamonds fue en el disco de los Islands: Return to the sea, en la época en la que un ipod (que no aipot) alegraba mi vida. Recuerdo perfectamente el momento preciso: estaba en el metro, en la línea verde, dirección universidad. Venía llegando a la terminal cuando comenzó Volcanoes. Duró mientras bajaba del tren, subía las escaleras y me colocaba en un lugar cómodo para esperar a mi amigo. No podía creer lo que estaba escuchando. Increíble lo que el shuffle puede mostrarte cuando llevas contigo gigas y gigas de música desconocida, al no poder escucharla toda con detenimiento sólo puedes esperar que la suerte te traiga cosas que valgan la pena. De vez en cuando pasa que algo te sorprende y hasta tienes que apretar los audífonos contra las orejas y cerrar los ojitos para concentrarte: una canción increíble. Y otra y luego otra. Mi disco favorito del año estaba develándose ante mí, todo gracias al azar.
Posteriormente me enteraría de que antes de islas hubo unicornios. Los Unicorns se formaron en British Columbia (Vancouver Island, Canadá), y forman parte de la estúpida ola de virtuosos que últimamente nos está llegando del norte más allá de los EEUU. Bueno, no son tan recientes, (el disco que les traemos hoy es del 2003), pero siguen teniendo ese sabor desconocido e innovador aunque lleven escuchándolos diario desde el último mes. Ya, demasiadas palabras, queremos acción.
Is this love of ours a lie?
Is it killing me alive?
Is this love of ours a lie?
Is it chemically derived to ascertain
And sequester the pain
Is this love of ours a lie?
Pero por favor no me haga caso. Sólo déjese llevar.



