3 de octubre, 2008

foto por Krudo.
Éste pudo haber sido un gran evento. Una banda kitsch de electro pop francés con la surreal feria de Chapultepec de fondo, barra libre, acceso para todas las edades…
Pero rápidamente se fue al demonio:
MAL, por los organizadores que volaron las bocinas cuando tocaba la banda principal. Este tipo de problemas son previsibles, sencillamente porque el ingeniero de audio debe saber cuánta energía soporta el equipo con el que trabaja. Por otro lado, la compañía que renta el audio debe responder por el equipo que provee. Pero peor aún, resolver el asunto pidiéndole a la gente que “canten y griten más, así no se va a notar el mal sonido”... Eso es ridículo.
MUY MAL, por la banda que sigue tocando a pesar de saber que su show será una burla con el equipo de audio destrozado. Las bandas pequeñas pueden tolerar estos problemas, pero una banda que vuela desde Francia para escucharse a un cuarto de su potencia debe solidarizarse con el público y exigirle al irresponsable organizador las condiciones prometidas en el contrato.
PATÉTICO, el público que sigue reventando como si no hubiera pasado nada, que sigue bailando aunque sólo se escuche un susurro de bajos y nada de agudos o medios. Somos un pueblo de arrastrados que no sabe nada de hacer valer sus derechos como consumidores (o como ciudadanos).
PÉSIMO, por Carlo Ross del staff de Sicario.tv, que al pedírsele el reembolso del boleto, se sintió Ebenezer Scrooge y aventó un par de billetes mugrosos diciendo: “Ahí está tu pinche dinero, vete a la verga”. Yo les propongo a los que estuvieron ahí que le escriban a carlo@sicario.tv, y lo manden de vuelta a la verga por su show de medio pelo que vendieron como fiesta de Montecarlo.
Aquí nos tocó reventar… chale.
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foto por Krudo.
Éste pudo haber sido un gran evento. Una banda kitsch de electro pop francés con la surreal feria de Chapultepec de fondo, barra libre, acceso para todas las edades…
Pero rápidamente se fue al demonio:
MAL, por los organizadores que volaron las bocinas cuando tocaba la banda principal. Este tipo de problemas son previsibles, sencillamente porque el ingeniero de audio debe saber cuánta energía soporta el equipo con el que trabaja. Por otro lado, la compañía que renta el audio debe responder por el equipo que provee. Pero peor aún, resolver el asunto pidiéndole a la gente que “canten y griten más, así no se va a notar el mal sonido”... Eso es ridículo.
MUY MAL, por la banda que sigue tocando a pesar de saber que su show será una burla con el equipo de audio destrozado. Las bandas pequeñas pueden tolerar estos problemas, pero una banda que vuela desde Francia para escucharse a un cuarto de su potencia debe solidarizarse con el público y exigirle al irresponsable organizador las condiciones prometidas en el contrato.
PATÉTICO, el público que sigue reventando como si no hubiera pasado nada, que sigue bailando aunque sólo se escuche un susurro de bajos y nada de agudos o medios. Somos un pueblo de arrastrados que no sabe nada de hacer valer sus derechos como consumidores (o como ciudadanos).
PÉSIMO, por Carlo Ross del staff de Sicario.tv, que al pedírsele el reembolso del boleto, se sintió Ebenezer Scrooge y aventó un par de billetes mugrosos diciendo: “Ahí está tu pinche dinero, vete a la verga”. Yo les propongo a los que estuvieron ahí que le escriban a carlo@sicario.tv, y lo manden de vuelta a la verga por su show de medio pelo que vendieron como fiesta de Montecarlo.
Aquí nos tocó reventar… chale.


