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18 de septiembre de 2007

ACL sábado (día uno)*

Por Salvador


La mañana del viernes transcurrió sin mayor problema. Llegamos al aerepuerto al rededor de las 6:30 de la mañana, tomamos un desayuno ligero antes de pasar a la sala de espera, platicamos un poco con Origel que se dirigía a Houston en el mismo vuelo que nosotros —y aunque no nos lo dijo, estamos casi seguros que fue para hacerse una cirugía estética—. Aterrizamos, cambiamos de avión y volvimos a despegar para por fin aterrizar en Austin.

Eran más o menos las 4:00 pm cuando nos encontramos con el primer problema del fin de semana: el calor era una verdadera mamada. Y es que a partir de ese momento empezamos a cumplir jornadas prácticamente de 24 horas constantes de sudor, lo cual, sin embargo, no evitó que fuera un gran fin de semana.

En la tarde no hubo festival para nosotros —no así para el Invitado Conejo—, por lo que nuestra primera presentación fue Art Brut en el Mohawks, evento organizado por los Hotfreaks que dio inicio como a las 12:30 de la madrugada del sábado.

Después de dormir unas buenas horas y dado que no teníamos mucho interés en las bandas tempraneras, decidimos llegar al festival una hora antes de que empezaran los Cold War Kids para comer algo y ubicarnos en el terreno.



Unos minutos antes de las 3:30 nos encontrábamos frente al escenario AT&T Blue Room para ver una presentación que en términos genreales fue lo lindo de aburrida. Es cierto que Cold War kids no está cerca de ser una banda que me gusta, pero tampoco esperaba que me despertaran tan poco interés. Pa pronto, mejor nos tiramos al suelo para refugiarnos de los rayos del sol y sorprendernos por los que creemos —tampoco es que hayamos pensado tanto en ello— son los senos más grandes que hemos visto.



A las 5:30 de la tarde, regresamos al mismo escenario para ver a Andrew Bird, aunque realmente fue para escucharlo porque a esa hora el festival ya se encontraba más lleno. por lo quedecidimos no hacerla de jamón y quedarnos atrás de la consola. Lo cierto es que el señor Bird estuvo muy bien y para nuestra fortuna no sería la última vez que lo veríamos.




Para ese momento ya teníamos una que otra señal del síndrome del jamaicón, por lo que engrosamos nuestras desnutridas filas con otro mexicano que a según nació en Cuernavaca, pero que desde hace muchos años vive en Toronto; o nació en Toronto, se fue a Cuernavaca y se regreso o algo por el estilo.

Los cuatro (Sofía, el Invitado Conejo, Max y yo) nos dirigimos para ver a los Arctic Monkeys que tocaron a las 6:30. Para ese momento era el escenario en donde más gente había y en su mayoría eran pubertos furiosos, aunque también se podía encontrar uno que otro mayor. La presentación fue floja, aburrida y sin el punch suficiente para atrapar público, algo digno del olvido.





Como 20 minutos antes de que acabaran, decidimos salirnos para comprar unas chelas y acercarnos lo más que pudiéramos del escenario AT&T Blue Room pues a las 7:30 comenzaba Clap Your Hands Say Yeah, los cuales tenían una deduda con nosotro desde su presentación en México; como muchos sabrán, según sus propias palabras, la peor que han tenido en su carrera.

A diferencia de lo que sucede acá, llegar hasta enfrente fue de lo más fácil, uno que otro sorry y asunto arreglado. Y en cuanto a Clap Your Hands pagaron con creces su deuda, dieron un gran show de 45 minutos en el que incluyeron sus mejores canciones.



Después de que terminaron corrimos a meternos entre la gente porque en el escenario de al lado estaba empezando Arcade Fire. Nos metimos lo más que pudimos, pero no fue lo suficiente para verlos de cerca, lo cual no evitó que presenciáramos uno de los conciertos más impactantes que he visto. De las canciones que tocaron más o menos la mitad fue del Neon Bible y la otra mitad del Funeral, siendo el climax como era de esperarse "Rebellion".




Para las 9:30 debimos salirnos del festival, pero estúpidamente fuimos a ver el final de Muse, lo que nos pasó a joder bastante porque se nos hizo tarde para llegar al aftershow de The National y Blonde Redhead, que más bien se terminó convirtiendo en el after de Blonde Redhead.

(continuará...)


*Esta reseña es muy escueta y medio hecha al chilazo porque dedicaremos entradas a cada una de las bandas que a nuestro parecer se la rifaron chido en el festival.
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3 de abril de 2007

I Love Pixies

Por Salvador


La última vez que vi a Iván —ya tiene mucho de esto, creo que fue en el concierto de Cámera Obscura— me preguntó que cuál era mi disco favorito, a lo que mecánicamente le contesté que no sabía. Y es que ante este tipo de preguntas siempre me las había tomado a la ligera, con eso de que hay un sinnúmero de grupos y discos buenos, las posibilidades de elección me parecían abrumadoras.

Sin embargo, a partir de ese día empecé a pensar seriamente en el asunto. Bueno, no sé si seriamente, pero de un día a otro me di cuenta que la respuesta era obvia, o al menos eso le pareció a Sofía cuando se lo platiqué ya que no le sorprendío en lo más mínimo.

Y pues sí, como se desprende del título del post los ganadores son los Pixies. Sé perfectamente que no son la mejor banda del mundo, ni los mejores músicos, ni las mejores letras, ni nada por el estilo. Pero lo que sí es seguro es que es un grupo que cambió por completo el rock.

Los Pixies hicieron maravillas en el poco tiempo que permanecieron juntos. Su historia comienza en 1985 cuando Black Francis —que para ese entonces no se había cambiado el nombre y era conocido como Charles Thompson IV— y Joey Santiago dejaron la universidad justo después del regreso del primero de un viaje de intercambio a San José, Puerto Rico. Después, reclutan por medio de un anuncio en el periódico a Kim Deal, que fue la única persona que asistió a la audición, y a David Lovering por sugerencia del esposo de Kim. El nombre lo propuso Joe después de hacer una revisión aleatoria del diccionario, aunque originalmente era Pixies in Panoply.

De ahí en adelante todo fue para arriba. En octubre de 1987 graban su primer EP con 4AD —disquera que no dejarían— llamado Come on Pilgrim, en marzo de 1988 sacan Surfer Rosa, en abril de 1989 Doolittle, en agosto de 1990 Bossanova y finalmente en octubre de 1991 Trompe le Monde. También se editaron "The Purple Tape" nombre con el que se le conoce al demo de la banda y Pixies at the BBC producto de las seis ocasiones que visitaron a John Peel.



Lo rápido que se desenvolvió la carrera del grupo, junto con la poca experiencia que tenían sus integrantes los llevaron a desintegrarse en 1993. Charles se cambió el nombre a Franck Black y continúo como solista, Kim Deal formó algunas bandas junto con su hermana gemela entre las que destaca the Breeders, Joey Santiago participó en algunos de los discos de Black y David Lovering empezó una carrera de mago Profesional. Ante esto, David Bowie declaró

I felt very depressed the day I heard about the Pixies split. What a waste...I could see them becoming huge.

En 2004, gracias a Dios, la banda se reunió para empezar una gira mundial que tristemente no toco México, pero que sí incluyó una presentación en Coachella. Los organizadores habían planeado ponerlos antes Radiohead, pero en un acto de sensatez y decencia Thom Yorke declaró

No! That's just not right! The Pixies opening for us is like the Beatles opening for us. I won't allow it. There's no way we can follow the Pixies!

Otro gran admirador de los Pixies fue Kurt Cobain quien en 1994 en una entrevista hecha por la Rolling Stone declaró:

I was trying to write the ultimate pop song. I was basically trying to rip off the Pixies. I have to admit it (smiles). When I heard the Pixies for the first time, I connected with that band so heavily I should have been in that band - or at least in a Pixies cover band. We used their sense of dynamics, being soft and quiet and then loud and hard.

Así es, los Pixies lograron difundir el sonido que caracterizaría las siguiente década manteniéndose dentro del underground durante el periodo que duraron en activo. Ya después sus canciones fueron ocupadas por películas, series de televisión y videojuegos.

Quizá lo que más me gusta de los Pixies es la combinación de estilos que logran junto con las encriptadas letras de Black Francis. Los temas que trata en su mayoría tienen que ver con incesto, pasajes violentos del Viejo Testamento, violencia, sus experiencias durante los seis meses que estuvo en Puerto Rico y, en los últimos discos, viajes estelares y ovnis. Eso sí, todos tratados de una forma muy surreal.

En otras ocasiones he dejado los discos de los pixies para que los descarguen, incluído Hey Live Pixies que extrañamente parece no ser tan conocido. Ahora les dejo dos videos sacados de Les Eurockéennes de Belfort durante la gira de 2004. Ahora que si alguien quiere un disco sólo pídanlo y con gusto se los subo nuevamente.

Descarga Crackity Jones y Debaser
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