29 de febrero de 2008

Bob Dylan en el DF

Por Maya Gabriela

Fue el 7 de junio de 1988 cuando Bob Dylan inició la gira llamada Never Ending Tour, que hasta la fecha lo ha mantenido en continua ronda alrededor del mundo, con un promedio de cien presentaciones por año. Y fue ayer, martes, cuando LA NOCHE al fin llegó, una fecha tan esperada por miles de nostálgicos; algunos recordando tiempos pasados; otros tantos disfrutando aquellos trozos de épocas que no vivieron y sin embargo, encontrándose a sí mismos, a sus obsesiones y demonios, en cada una de las letras del maestro Dylan. Por fin, después de 18 años de ausencia, “la gran bestia del Rock” llegó por fin a México, dejándonos con un concierto lleno de emociones encontradas, emotivo, inesperado, un recorrido por la historia casi mítica de una época de protesta, de amor, de desengaños, de rebelión, de sucesivas caídas, levantamientos, sueños cumplidos y sin cumplir, de la que ahora me doy cuenta, también soy parte.



Más que un espectáculo, un recital. Una conversación interna, en ocasiones numerosas, un monólogo. Escucharlo en un disco es una experiencia increíblemente diferente (no mejor ni peor, sólo diferente) que verlo en vivo. De nueva cuenta me he quedado sin palabras. Rainy day women, It ain’t me babe, Watching the river flow, Masters of war, The leevee’s gonna break, Things Have Changed fueron algunas de las canciones que Dylan interpretó, dejando desconcertados y segundos después, deleitados, a los asistentes con versiones frescas, irreverentes ante sí mismo, que en ningún momento demeritaban la poesía implícita en cada una de ellas; como el caso de Blowin' in the wind, tema con el que cerró su primer concierto en suelo mexicano.

Sin embargo, el punto culminante de la noche donde llegamos a la completa euforia , aquel momento en que las primeras estrofas de una canción borraron la barrera del tiempo que separaba a los cientos de espectadores de diversas edades y nacionalidades, fue al escuchar Like a Rolling Stone, una experiencia indescriptible para quienes lo presenciamos. Bob Dylan reta al tiempo, evoluciona y crece, sigue nadando contra la corriente… with no direction home.



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2 comentarios: on "Bob Dylan en el DF"

Emmanuel dijo...

ojalá no sea tan esporádica, da gusto leer algo bien escrito y con gusto evidente.

Anónimo dijo...

me gusto la foto

dedonde la sacaron?

hay mas asi?

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