19 de diciembre de 2006

Vamos, gente

Por Fantino

Mi mejor amiga escribe en este blog. Es de esas mujeres que siempre van a estar preparadas en caso de emergencia musical. Ya saben de quién se trata.

Para ella y para mí, como para muchos otros alrededor de nuestras significativas vidas, bailar y brincar es un mandamiento cuando algunas canciones suenan en fiestas, la radio del coche, una tienda o nuestras interconectadas cabezas.

La ironía reveladora es aquella que se burla de la realidad sin pretender esquivar sus inmundicias. Cuando uno se burla de lo que pasa en su propia vida, de las ridiculeces o absurdos, es cuando mejor se les entiende. Todavía más cuando es compartida, ya sea por dos borrachos mejores amigos que rompen la pista de baile mientras pierden el aliento conforme la canción se va terminando, como cuando todos los borrachos amigos se amarran de los brazos y levantan un pie al unísono en un apologético can can.

Difícilmente sería infeliz en un mundo donde los chismes fueran cantados. Las partes perdedoras de mi biografía adquieren mayor sentido cuando les pongo música. Supongo que para otros es igual.


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2 comentarios: on "Vamos, gente"

Juan García Colorado dijo...

Sabias palabras, estimado Fantino. Estoy completamente de acuerdo, como que soy partidario del existencialismo.

Por otra parte, ¿alguien de la cuadrilla de 10:1 podría encontrar los discos de la organización War Child (http://www.warchild.org/) para su descarga?

Un saludo afectuoso.

Ibelin no Balian dijo...

Las partes perdedoras de mi biografía adquieren mayor sentido cuando les pongo música, muy cierto!

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